TURQUÍA. Tanto el Gobierno de Turquía como el proscrito Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK), la guerrilla kurda, siguieron hoy aumentando la tensión, con tres nuevos muertos entre los militares, dos de ellos en un ataque suicida contra un cuartel de la Gendarmería en la provincia oriental de Agri.
Este ataque, ocurrido durante la madrugada del domingo, fue descrito en un primer momento por el gobernador provincial como un "atentado suicida con un tractor cargado de dos toneladas de bombas", en una nota difundida en su web.