APUNTE.COM.DO.- El comunicador Julio Clemente detalló el caso de Juan Carlos Ávila Payán, un dominicano de 28 años que terminó combatiendo en las filas del Ejército ruso después de viajar a Rusia con la supuesta promesa de conseguir un empleo como soldador.
Clemente narró que Ávila, quien antes trabajaba como seguridad en hoteles de Bávaro, habría recibido una oferta para trasladarse a Rusia a trabajar, pero una vez en ese país fue incorporado a las Fuerzas Armadas y enviado al frente de batalla en el conflicto entre Rusia y Ucrania.
De acuerdo con un documento atribuido al Ministerio de Defensa de la Federación Rusa y citado por el comunicador, Ávila pasó un proceso de selección y partió hacia Rusia para prestar servicio militar bajo contrato con las Fuerzas Armadas rusas.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante la conducción del programa “El Nuevo Diario AM”, transmitido por la plataforma digital El Nuevo Diario TV.
Clemente indicó que la familia del joven manejaba una versión diferente sobre su viaje. Según el relato de una persona que se identificó como allegada a Ávila, este habría contado que viajaría a Rusia tras conocer a una mujer de esa nacionalidad, quien supuestamente le ayudaría a trasladarse y a encontrar trabajo como soldador.
El comunicador afirmó que Ávila se encuentra actualmente en el frente de batalla y ha usado su teléfono celular para grabar videos sobre su situación, mientras su familia está preocupada por la posibilidad de pasar varios meses sin comunicación con él.
Asimismo, Clemente aseguró que Ávila no sería el único dominicano en esa situación y sostuvo que otros ciudadanos estarían siendo trasladados desde República Dominicana hacia terceros países, como Brasil y Turquía, antes de llegar a Rusia.
Según su denuncia, estas personas serían captadas mediante ofertas de empleo en áreas como construcción y reconstrucción, pero luego recibirían uniformes y armas para ser incorporadas al conflicto.
Clemente también afirmó que a algunos de los dominicanos reclutados se les estaría ofreciendo un pago de alrededor de 5,000 dólares mensuales por combatir en las filas rusas, lo que, según explicó, estaría motivando a otras personas a considerar viajar bajo esas condiciones.