APUNTE.COM.DO.- El canciller de China, Wang Yi, sostuvo este jueves una conversación telefónica con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en la que abordaron la situación en Medio Oriente y los preparativos de la visita de Estado que el presidente chino, Xi Jinping, realizará a Washington el próximo 24 de septiembre, según informó la agencia oficial china Xinhua.
En el contacto, Wang instó a que ambos países "se preparen para la próxima etapa de intercambios de alto nivel con espíritu de igualdad, respeto mutuo y beneficio recíproco", de acuerdo con Xinhua.
La conversación se produjo un día después de que el jefe de la diplomacia china se reuniera en Beijing con el canciller iraní, Seyyed Abbas Araghchi, como parte de los esfuerzos de mediación de China en el conflicto entre Irán y Estados Unidos.
Mientras avanza la agenda diplomática, el presidente estadounidense, Donald Trump, tiene previsto recibir a Xi con el inusual gesto de hacerlo personalmente a pie de pista en la base aérea de Andrews, en las afueras de Washington, según informó la agencia AFP citando a un funcionario estadounidense que habló bajo condición de anonimato. El avión presidencial chino aterrizará alrededor de las 16:00 hora local (20:00 GMT) del miércoles.
El gesto resulta excepcional dentro del protocolo habitual de Trump, que normalmente recibe a sus invitados de honor en la Casa Blanca. El antecedente más reciente de un recibimiento similar fue el que dispuso al presidente ruso Vladimir Putin durante una cumbre en Alaska, hace poco más de un año.
La llamada entre Rubio y Wang se enmarca en una intensa actividad diplomática china en la región. El miércoles, Wang pidió a Araghchi que tanto Irán como Estados Unidos actúen "con racionalidad y mesura", retomen el Memorándum de Entendimiento de Islamabad y reconstruyan el mecanismo de negociación, según el Ministerio de Relaciones Exteriores de China.
Wang también exigió que todas las partes adopten medidas para reabrir el estrecho de Ormuz a la brevedad, con el objetivo de salvaguardar la estabilidad del transporte internacional de energía y las cadenas de suministro globales. Además, afirmó que Beijing "no desea ver que las tensiones regionales se extiendan aún más hacia Yemen y el Mar Rojo".
El canciller chino consideró que la situación actual "demuestra una vez más que la arquitectura de seguridad existente en Oriente Medio es inadecuada y necesita ser reformada y reforzada".
La visita de Xi a Washington será la primera visita de Estado del mandatario chino a suelo estadounidense durante el gobierno de Trump, quien a su vez viajó a Beijing en mayo pasado e invitó al líder chino a la Casa Blanca. El encuentro, que incluirá una cena de gala, abordará comercio, seguridad y otras cuestiones bilaterales, según lo anticipado por ambas partes.
Xi llegará acompañado de una amplia delegación empresarial, aunque la Casa Blanca indicó que no tenía registro de ese grupo. Los preparativos previos incluyeron reuniones entre el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino He Lifeng, orientadas a definir los temas concretos de la agenda de la cumbre.