APUNTE.COM.DO.- El primer ministro sueco, el conservador Ulf Kristersson, presentó este jueves su renuncia al cargo apenas se conocieron los resultados definitivos del recuento del voto exterior, que confirmaron la victoria de la oposición de centroizquierda en las elecciones legislativas celebradas el domingo pasado.
El bloque liderado por la socialdemócrata Magdalena Andersson obtuvo el 49,5% de los votos frente al 48,8% del gobierno saliente, una diferencia que se tradujo en 176 escaños contra 173 en el Parlamento, la misma proporción que ya se había proyectado el lunes tras el cierre de las urnas.
“Ahora, el presidente del Parlamento debe dirigir los siguientes pasos hacia la formación de un nuevo gobierno. Para que ese trabajo pueda comenzar de forma inmediata, solicito ser destituido como primer ministro”, escribió Kristersson en una carta difundida en su cuenta de la red social X.
La Autoridad Electoral de Suecia había iniciado la víspera el cómputo de los llamados “votos del miércoles”, que incluyen las papeletas del voto exterior y las anticipadas que llegaron con retraso. El organismo ya había advertido que ese proceso no concluiría antes del jueves. El sistema electoral sueco se organiza en 6.312 distritos, a los que se suman otros 314 denominados “uppsamlingsdistrikt” o distritos de recolección, circunscripciones ficticias donde se agrupan justamente esos votos tardíos.
El resultado final no modificó el reparto de escaños entre los dos bloques que ya se había establecido el lunes, cuando se completó el escrutinio de los distritos ordinarios. El único cambio registrado fue la pérdida de un escaño del Partido Socialdemócrata, que pasó al Partido de Izquierda, uno de sus aliados en la coalición de centroizquierda. La diferencia final entre ambos bloques quedó en algo más de 50.000 votos, con una participación del 84,5%, tres décimas superior a la registrada hace cuatro años.
El Partido Socialdemócrata se impuso con el 28% de los votos, su peor desempeño en casi 100 años, seguido por el Partido Conservador de Kristersson, con el 19,8%.
El ultraderechista Demócratas de Suecia retrocedió tres puntos respecto a la elección anterior y perdió su condición de segunda fuerza en el Parlamento.
Andersson, quien ya ocupó el cargo de primera ministra entre 2021 y 2022 antes de ser desplazada por Kristersson, deberá ahora encabezar las negociaciones para formar gobierno junto a sus aliados. El proceso enfrenta un obstáculo inmediato: el Partido de Izquierda exige formar parte del Ejecutivo, mientras que el Partido de Centro rechaza cualquier acuerdo que incluya a esa formación. Las diferencias entre ambos socios potenciales condicionarán la velocidad y el alcance de la futura coalición.
El peso de los votos exteriores y anticipados rara vez alteró resultados electorales en Suecia. En los comicios de 2022, el recuento posterior sumó algo más de 227.000 papeletas y le permitió al Partido Conservador ganar un escaño adicional, sin que eso modificara el equilibrio entre bloques.
La excepción más recordada se remonta a 1979, cuando la izquierda liderada por el socialdemócrata Olof Palme perdió la elección por las papeletas provenientes del extranjero, después de que la noche electoral arrojara una diferencia de apenas 8.500 votos entre ambos bloques.
El nuevo Parlamento sueco se reunirá por primera vez el 28 de septiembre, y el presidente de la cámara podrá proponer un candidato a primer ministro a partir del 29 de septiembre. Según precisó The Guardian, si la Cámara rechaza más de dos veces a un candidato, el presidente deberá buscar uno nuevo, y cuatro votaciones fallidas consecutivas obligarían a convocar una nueva elección. Como referencia, tras los comicios de 2022 la formación de gobierno demandó 37 días, mientras que en 2018 el proceso se extendió durante 134 jornadas.