APUNTE.COM.DO.- El juicio por la muerte del ex jugador de rugby Federico Martín Aramburu, integrante del seleccionado argentino que logró el bronce en el Mundial de 2007 en Francia, vivió una jornada decisiva con el testimonio de un empleado del bar donde se originó la pelea que precedió al asesinato.

El camarero Sébastien L. aseguró ante la Corte Penal de París que Loïk Le Priol, ex soldado y principal acusado, pronunció la frase "voy a matarlo" minutos antes de que Aramburu fuera ultimado a tiros, una declaración que refuerza la hipótesis de premeditación del homicidio del ex rugbier argentino.

Los hechos se remontan al 19 de marzo de 2022, cuando Aramburu, de 42 años, coincidió con Le Priol y Romain Bouvier en el bar Mabillon, situado en el centro de la capital francesa. Según el relato de Sébastien L., quien todavía trabajaba en el establecimiento, Le Priol y Bouvier eran clientes habituales y alrededor de las 5 de la madrugada se encontraron con Aramburu y su amigo y socio Shaun Hegarty. Una pelea enfrentó a los dos ex jugadores con los militantes de extrema derecha.

El camarero y otros empleados intervinieron para separarlos. En su declaración, el trabajador indicó que sujetó a Aramburu y lo alejó de Le Priol tras el violento enfrentamiento: "Estaba muy agitado, recibió muchos golpes. Quería pelear hasta el final". Tras la pelea, Aramburu y Hegarty se retiraron tomados del brazo por el Boulevard Saint-Germain, mientras Le Priol, Bouvier y la entonces pareja del exsoldado, Lyson R., permanecieron en la terraza de la brasserie.

En la declaración, a la que tuvo acceso el periódico Le Parisien, Sébastien L. señaló que Le Priol estaba alterado y pronunció la amenaza que causó impacto en la sala. El presidente del jurado le pidió confirmar si estaba seguro de haberla escuchado y si comprendía su significado. El testigo respondió: "Absolutamente. Dice: 'Voy a matarlo'". El joven explicó que no reaccionó en ese momento porque era tarde, los ánimos estaban exaltados, el acusado había consumido alcohol y esa expresión se emplea con frecuencia. "Cuando me dice eso, no lo tomo en serio", sostuvo.

Pocos minutos después de que Le Priol se marchara apresuradamente, el camarero y sus colegas oyeron varios ruidos apagados más adelante en el bulevar. Sébastien L. corrió hacia el lugar desde donde habían provenido dos disparos y vio a Federico Martín Aramburu tendido en el suelo, acribillado a balazos.

"La frase se me quedó grabada porque después hubo una muerte", insistió el testigo, quien aclaró que, cuando escuchó la amenaza, no creyó que fuera a cumplirse.

La defensa cuestionó que esa declaración hubiera surgido más de un año después de los hechos y sostuvo que podía responder a la intensa cobertura pública del caso. Sébastien L. negó haberse informado sobre la causa y atribuyó su omisión en la primera audiencia al cansancio tras una noche corta. Uno de los abogados de Le Priol le preguntó si habría actuado de otra manera si hubiera visto al acusado con un arma. "Por supuesto", contestó el camarero.

Houcine O., quien era portero de la discoteca Mabillon, declaró haber visto a Le Priol sacar un brazalete policial, extraer cartuchos y cargar su revólver. Desde detrás del cristal del banquillo, el ex militante del Grupo Unión Defensa negó repetidamente con la cabeza.

El guardia de seguridad también le atribuyó por primera vez ante el tribunal la frase "Voy a matarlo". El juez presidente le recordó que no la había mencionado en sus primeras dos declaraciones, mientras que el fiscal Philippe Courroye preguntó si estaba seguro de que el acusado la había pronunciado.

"No inventé ese recuerdo", respondió Houcine O. ante las dudas sobre la precisión de su relato. Xavier Nogueras, uno de los abogados de Loïk Le Priol, le señaló que la frase nunca había aparecido en sus testimonios previos y que podía ser una invención, a lo que el antiguo portero admitió: "Es posible".Juicio por la muerte del ex Puma Federico Martín Aramburu

De acuerdo con las declaraciones de los testigos y la reconstrucción de los medios, la discusión comenzó cuando Hegarty intervino para pedirle a Le Priol que se dirigiera de otra forma a un hombre que le había hecho un reclamo. Las cámaras de seguridad no tienen audio, pero registraron que el militante de extrema derecha se levantó y le dio tres bofetadas leves al íntimo amigo de Aramburu.

El ex Puma observó el episodio sin intervenir y continuó apoyado sobre su silla. Un guardia de seguridad se acercó luego a Le Priol para pedirle que regresara a su mesa, situada a dos metros de la que ocupaban el ex rugbier y su amigo, ambos vinculados a Biarritz. Hegarty se apartó para fumar y Aramburu se levantó para pagar la cuenta. El conflicto pareció terminar, pero al salir de la terraza el ex Puma simuló despedirse de los otros hombres, tiró de la capucha del buzo de Le Priol y lo hizo caer de la silla.

La reacción derivó en una pelea física ante el local nocturno del VI distrito parisino. Varias personas intentaron separarlos, mientras Le Priol lanzó los primeros golpes; después participaron Romain Bouvier y Hegarty, hasta que empleados y personal de seguridad apartaron a los cuatro en menos de un minuto.

Aramburu y Hegarty caminaron hacia su hotel después de detenerse para curarse las heridas. Pocos minutos más tarde, fueron alcanzados en la vía pública: el ex jugador murió sobre la vereda del bulevar Saint-Germain tras recibir cuatro disparos de Le Priol.

"El señor Le Priol le disparó y vació su cargador. Veo a Federico caer sobre los cubos de basura y tumbarse en la calle. Para que te hagas una idea de lo aturdido que estoy, pienso qu