Esta es la increíble historia que conmueve a la ciudad de Cheliábinsk, al sur de Rusia. Corría el año 1987, cuando Zoya Tuganova trajo al mundo a su hija en el hospital de Cheliábinsk, cuando entonces Unión Soviética.
Esa noche la bebé descansó en otra sala.
Pero al día siguiente, cuando la entregaron, ella la sintió extraña. Aunque Zoya reclamó, las enfermeras le aseguraron que era su hija y así, ella y su marido criaron a Katya durante 30 años hasta que, fallecido su esposo, decidió investigar, alentada por un programa de TV que tocaba el mismo caso.
Zoya y Katya revisaron los archivos hospitalarios hasta dar con Luciya, quien fue criada por una madre que falleció de alcoholismo y un padre preso por asesinato.
Luciya estaba sola y vivía de limosnas hasta que la llevaron a un orfanato. Las pruebas de ADN confirmaron que Luciya es hija de Zoya, que hoy pudo reconstruir su historia y vivir feliz como madre de ambas y abuela de cuatro nietos.
Zoya inició una demanda al hospital por unos 52 mil dólares.
Fuente: The Sun