(CNN) - El presidente Donald Trump comienza su jornada número 11 en la Casa Blanca envuelto en crisis, después de que despidió a la secretaria de Justicia interina que rechazó su decreto inmigratorio.

En una extraordinaria noche de drama político, el presidente despidió a la secretaria de Justicia Sally Yates por carta después de que ella dio instrucciones al Departamento de Justicia para no defender el decreto inmigratorio de Trump, que prohíbe a los viajeros procedentes de siete naciones de mayoría musulmana entrar a Estados Unidos durante 90 días y suspende temporalmente la llegada de refugiados.

Yates era un remanente de la administración de Obama, que estaría en el cargo hasta que el Senado confirme a Jeff Sessions como el próximo secretario de Justicia.

El dramático movimiento se produjo poco después de que CNN informó que Yates dijo a los abogados del Departamento de Justicia no hacer argumentos legales para defender el decreto de Trump sobre inmigración y los refugiados.

"(Yates) ha traicionado al Departamento de Justicia", dijo la Casa Blanca en un comunicado.

Dana Boente, el designado para suceder a Yates como el secretario de Justicia interino, anuló la directriz de Yates y dio instrucciones al Departamento de Justicia de "defender las órdenes legítimas de nuestro presidente".

Los demócratas reaccionaron con indignación a los acontecimientos de la noche, advirtiendo que el movimiento pone en entredicho la independencia del Departamento de Justicia en el gobierno de Trump.

"Trump ha iniciado una línea de conducta nixoniana en su diseño y ejecución y amenaza la tradicional independencia del Departamento de Justicia", tuiteó el representante demócrata por Michigan John Conyers. "Si los funcionarios dedicados consideren sus directivas son ilegales y anticonstitucionales, él simplemente los despide como si el gobierno fuera un reality show".

Pero exrival de Trump en las primarias republicanas, el senador Ted Cruz, saltó a la defensa del presidente.

"Después de ocho largos años sin ley en un Departamento de Justicia de Obama, es propio -y triste- que el último acto es que el fiscal general interino desafíe al presidente recién elegido, se niegue a cumplir la ley, y fuerce al presidente a despedirla", dijo Cruz en un comunicado.

Yates fue despedida cuando el gobierno de Trump se enfrenta a duras críticas por las medidas de inmigración decretadas por el presidente, incluyendo algunas de republicanos del Congreso.