Nota del editor: Dean Obeidallah, un exfiscal, es el presentador del programa semanal de SiriusXM "The Dean Obeidallah Show", columnista de The Daily Beast y redactor de polÃtica del blog The Dean's Report. Las opiniones expresadas en este comentario pertenecen exclusivamente a su autor.
(CNN) - Si estás esperando que Donald Trump cambie y se vuelva más "presidencial" - es decir, un candidato enfocado en un mensaje y que no dinamite su propia campaña - olvÃdalo. No va a suceder.
El ejemplo más reciente de las tendencias autodestructivas de Trump ocurrió el viernes por la mañana, apenas 12 horas después de su discurso en la Convención Nacional Republicana, elogiado incluso por crÃticos como S. E. Cupp porque tuvo "la disciplina de la que tantos creen que carece".
Ahà estaba Trump frente a sus colaboradores y voluntarios de la convención ante la atenta mirada de los medios de comunicación nacionales. Era una oportunidad única para recalcar sus temas de campaña y atacar a Hillary Clinton después de una convención medio desastrosa. Por el cambio, Trump utilizó la rueda de prensa para ajustar cuentas con Ted Cruz, quien se habÃa negado a respaldarlo dÃas antes.
Trump no sólo ridiculizó a Cruz. Sorprendentemente, decidió resucitar la acusación de que el padre de Cruz estuvo vinculado con el asesinato de John F. Kennedy, algo que ya desmintió Politifact cuando Trump lo planteó por primera vez en mayo. Trump también alabó al National Enquirer diciendo que merecÃa un Premio Pulitzer por sus reportajes.
Como era de esperar, los titulares de la rueda de prensa fueron todos relacionados con esto, y no con los temas de campaña de Trump.
SÃ, todos sabemos que a los partidarios de Trump les encantan estas cosas. Pero la cuestión es que las primarias republicanas ya han terminado. Estamos en la etapa de la elección general, y Trump tendrá que ampliar su base o podrÃa perder muy fácilmente. No cabe duda de que Trump lo sabe.
Asà que la pregunta obvia es: ¿Por qué Trump no se enfoca en un mensaje y deja de sabotear su propia campaña? Muy simple.
En primer lugar, Trump se crece entreteniendo a sus admiradores, aunque luego le perjudique. Incluso lo admitió en abril en Fox News cuando declaró con franqueza: "Les puedo decir que si me pongo muy 'presidencial', la gente se va a aburrir mucho", y agregó que algunos televidentes podrÃan "quedarse dormidos". Y hace sólo unas semanas Trump comentó en un acto de campaña atestado de gente que si se ponÃa a utilizar Teleprompter sólo habrÃa "12 personas aquÃ, en lugar de 7.000".
Trump se parece menos a un candidato presidencial centrado en cuestiones de fondo y más a un actor cuya prioridad es llenar recintos y entretener a la audiencia.
De hecho, en la conferencia de prensa del viernes, Trump "actuó" una vez más ante sus seguidores. Fue entretenida, pero alejada de su mensaje. Hizo lo mismo hace unas semanas en un mitin, saliéndose del foco de tal manera que el diario The New York Times lo describió como "una impresionante muestra de auto-sabotaje".
Aunque nunca he conocido Trump, he conocido a muchos comediantes estilo "Trump" en los años en que hice comedia. Estos, al igual que Trump, suelen auto-sabotear sus carreras, con chistes que saben que arrancarán grandes carcajadas en el momento pero que a la larga les pueden perjudicar (desde chistes demasiado gráficos sobre temas sexuales a humor demasiado parecido al de comediantes conocidos).
Algunos de estos cómicos han tratado de pasarse a hacer comedia más original, pero el problema es que ese nuevo material no atrae tanto público, asà que vuelven a lo mismo de antes, aunque sepan que luego eso les perjudique. Trump está cortado por el mismo patrón.
Otra similitud que he notado entre Trump y algunos de los cómicos que conozco es que parece un narcisista radical. Esto no es sólo mi opinión. También la comparten varios profesionales de la salud.
Este rasgo de la personalidad puede llevar a la arrogancia y la inseguridad, y puede conducir a la gente a atacar a los crÃticos. De hecho, Trump lleva años haciendo eso, respondiendo con dureza a cualquier crÃtica, tanto de compañeros polÃticos como Cruz como de los medios de comunicación o de comediantes como Jon Stewart, sobre quien Trump tuiteó en 2013 después de que Stewart ridiculizara su inteligencia: "Te prometo que soy mucho más inteligente que Jonathan Leibowitz – me refiero a Jon Stewart @TheDailyShow. Quién, por cierto, está totalmente sobrevalorado ".
¿La idea de fondo? Olvidémonos de que Trump vaya a ser presidencial. La necesidad desesperada de Trump de entretener y su narcisismo puede ser una interesante combinación para un comediante.
Pero no está aspirando a subirse a un escenario y contar chistes. Aspira a la presidencia de Estados Unidos. Y eso serÃa un verdadero desastre.