(CNN)— Gran Bretaña comienza este viernes la repatriación de miles de turistas atrapados en Egipto, después del accidente del avión ruso en el Sinaí.

El miércoles, tanto Gran Bretaña como Irlanda anunciaron como medida de precaución la suspensión de todos los vuelos desde y hacia el aeropuerto de Sharm el-Sheikh, donde se originó el vuelo de Metrojet que el pasado sábado se estrelló en el Sinaí con 224 personas a bordo.

No obstante, este viernes se reanudaron los vuelos para traer de regreso a los turistas varados.

A estos pasajeros solo se les permitirá llevar equipaje de mano en el avión. El resto del equipaje se transportará por separado, dijo la oficina del primer ministro británico en un comunicado, sin explicar cómo los pasajeros se reunieron con su equipaje.

La decisión de Gran Bretaña e Irlanda se produjo en medio de especulaciones sobre las causas del accidente.

Tanto el presidente estadounidense Barack Obama y como el primer ministro británico David Cameron declararon el jueves que es muy probable que una bomba plantada por ISIS causara la caída del avión.

Sin embargo, el ministro de la Aviación Civil egipcia, Hossam Kamel, dijo que los funcionarios no han encontrado pruebas que respalden la teoría de que una bomba causara que el vuelo ruso 9268 de Metrojet se accidentara en el Sinaí.

Rusia también ha rechazado dicha versión, a la que ha calificado como “especulación.