Nota del editor: Camilo Egaña es el conductor de Encuentro. Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas del autor.

(CNN Español) - En esa tierra de nadie que son las redes sociales existen dos sujetos con mi nombre que defienden ideas totalmente contrarias.

Solo uno de los dos es real, el que se aloja en CNN Encuentro, el otro, lo ha inventado alguien que sabrá Dios por qué intenta convertirme en rehén de algunas ideas rancias, casposas, reaccionarias, trasnochadas, y hasta fascistoides.

Que alguien usurpe el nombre de otro, es un zarpazo canallesco pero internet es territorio comanche, una tierra (casi ) sin ley en la que gana el más estridente y el más inescrupuloso.

Cuesta creer que en ciertos ambientes laborales, el caché profesional de alguien se mida por la cantidad de seguidores en Twiter. Como si todos fuéramos las Kardashian.

Criticar o ignorar las redes sociales te coloca de modo automático – como los algoritmos en el software-, en el bando de los reaccionarios que están en contra del progreso.

En junio pasado, Umberto Eco arremetió contra las redes sociales. En una entrevista con el diario italiano La Stampa, Eco dijo:

"Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban solo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos eran silenciados rápidamente y ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel. Es la invasión de los idiotas".

Y dijo más, que "El drama de internet es que ha promocionado al tonto del pueblo al nivel de portador de la verdad".

Otro escritor, el español Juan Manuel de Prada, ha tomado el toro por los cuernos y con todas sus letras dice que es una idea demente eso de que internet favorece a los oprimidos frente al opresor.

"Interné es, hoy por hoy’’, asegura Manuel de Prada, !el principal instrumento del sistema para apacentar a las masas cretinizadas, haciéndoles creer ilusoriamente que fomenta la participación democrática y que fortalece la vida comunitaria, cuando en realidad fue creado para que la herida irrestañable que la destrucción de la vida comunitaria deja en el corazón humano sea anestesiada por un espejismo virtual que no hace sino fomentar la disolución de los vínculos naturales, creando individuos absortos y prendidos de una pantalla, como Narciso estaba absorto y prendido de su fuente, hasta perecer por inanición”.

O por agotamiento, si Narciso viviera entre nosotros, tratando de convertirse en trending topics.

Como las Kardashian.