APUNTE.COM.DO.- La periodista dominicana Nuria Piera respondió públicamente este sábado a la cantante cristiana Christine D’Clario, después de que esta hiciera comentarios sobre su vida espiritual. Piera defendió su fe y cuestionó la forma en que algunos líderes religiosos proyectan sus creencias.
En sus declaraciones, Piera afirmó que cree profundamente en Dios, pero aclaró que su concepción de la fe difiere de la que, según ella, se muestra en determinados espectáculos y ceremonias religiosas.
«Yo creo en Dios, señora mía, profundamente. Pero el Dios en el que creo es muy diferente al que ustedes proyectan desde sus espectáculos», expresó la comunicadora.
La periodista también negó sentir odio hacia las personas que mataron a su padre, así como hacia D’Clario y los pastores que ha investigado, y sostuvo que no necesita albergar resentimiento para ejercer su profesión. «La verdad es que no necesito odiar para hacer mi trabajo», afirmó.
La también abogada explicó que su fe tiene raíces en la tradición católica y que está fundamentada en la humildad, la misericordia, la compasión y el amor al prójimo. En ese sentido, cuestionó las ceremonias religiosas en las que, a su juicio, las coronas, la ostentación y el protagonismo de figuras humanas parecen ocupar el centro de las celebraciones.
Consideró que esas manifestaciones se acercan más a la idolatría que a la espiritualidad cristiana y las definió como expresiones de un «narcisismo espiritual» con el que no se identifica.
Piera sostuvo que ninguna persona tiene autoridad para hablar en nombre de Dios sobre su relación espiritual, la cual describió como íntima y personal.
La comunicadora rechazó que investigar el manejo de los recursos económicos de una organización religiosa pueda interpretarse como una señal de alejamiento de Dios.
«Considero que estoy mucho más cerca de las enseñanzas cristianas cuando cuestiono lo que entiendo es incorrecto que cuando guardo silencio y me convierto en cómplice», manifestó.
De igual modo, cuestionó que se pretenda presentar su trabajo de investigación como una conducta contraria a la fe cristiana.
A su entender, cuestionar la ostentación de determinados pastores y exigir transparencia no significa carecer de creencias religiosas ni convertirse en enemiga de Dios.
«Aquí no es a Dios quien está siendo cuestionado. No, jamás. Son ustedes», enfatizó Piera, al referirse a quienes, según dijo, han convertido la fe en una empresa y confunden las críticas a sus actuaciones con ataques a las creencias religiosas.
Asimismo, manifestó que Christine puede continuar orando por ella si así lo desea, pero le pidió que no utilice las oraciones como excusa para emitir juicios públicos sobre una persona a la que, según afirmó, no conoce.
En la parte final de su intervención, Piera estableció una diferencia entre cuestionar las actuaciones de determinados líderes religiosos y pretender determinar qué piensa Dios sobre ellos.
Para respaldar su planteamiento, citó el Evangelio según San Mateo, capítulo 6, versículo 5, donde Jesús advierte sobre quienes oran públicamente para ser vistos por los demás.
«No son palabras mías, son palabras oportunas del Evangelio para este momento», señaló.
La productora de televisión concluyó su respuesta con una frase dirigida a la cantante cristiana: «Usted necesitó encontrar una cámara para hablarme de Dios y yo no necesito ninguna cámara para hablar con él. Y tenga la seguridad de que Dios y yo no necesitamos que usted nos presente».
La controversia surgió durante el espectáculo cristiano «Realeza 2026», celebrado en Santo Domingo, donde la cantante y pastora estadounidense Christine D’Clario dedicó una oración pública a la periodista Nuria Piera.
Durante su intervención, D’Clario hizo referencia a supuestas heridas emocionales, frustraciones, ira y sentimientos de odio que, según su interpretación, estaría experimentando la comunicadora. «Tu corazón está sangrando, ven, el Señor te está buscando», expresó la artista.
La cantante presentó su intervención como un mensaje de carácter espiritual y expresó que deseaba que Piera pudiera sanar emocionalmente y acercarse más a Dios.