APUNTE.COM.DO.- El senador brasileño Flávio Bolsonaro informó este domingo que ofrecerá entrevistas a medios de comunicación nacionales e internacionales desde Estados Unidos, país donde se encuentra desde el miércoles, y adelantó que aprovechará esos espacios para hacer declaraciones que, según su criterio, no podría formular con libertad dentro de Brasil. El hijo mayor del ex presidente Jair Bolsonaro afirmó que hablará sin restricciones y criticó a las empresas periodísticas que, según su denuncia, no aceptaron sus condiciones para concederle entrevistas.

En un comunicado difundido en sus redes sociales, el legislador volvió a denunciar persecución política en su contra y dirigió sus cuestionamientos al juez de la Corte Alexandre de Moraes, quien menos de un día después del balotaje le solicitó entregar todos sus documentos y pasaportes para impedir que abandonara el país: “No seré blanco de un juez que se despertó con ganas de hacer el mal”.

“En los próximos días voy a conversar con grandes medios nacionales e internacionales. Sin cortes, sin filtros. Quien quiera escuchar, escuchará lo que nadie más puede decir estando en Brasil”, escribió el dirigente del Partido Liberal (PL).

El anuncio se produjo luego de que el senador denunciara diferencias con algunos canales de televisión por el formato de las entrevistas. De acuerdo con su versión, pretendía responder públicamente a las acusaciones difundidas sobre su actuación política y personal, pero sin aceptar limitaciones editoriales sobre el contenido de sus declaraciones.

Bolsonaro apuntó de manera especial contra TV Globo, la principal cadena televisiva brasileña, a la que acusó de haber rechazado una conversación sin edición para un programa de amplia audiencia. En su lugar, sostuvo, la emisora optó por transmitir un informe sobre su persona sin incluir una intervención suya para responder a los señalamientos.

El legislador cuestionó esa decisión y sostuvo que el grupo de comunicación no debería emitir valoraciones sobre su conducta si no está dispuesto a ofrecerle las mismas condiciones para defenderse.

“Si el mayor grupo de comunicación de Brasil tiene miedo de exhibir todo lo que tengo que decirle al país, no tiene la menor condición moral para juzgarme o intentar destruir mi reputación”, manifestó.

La controversia se registra después de la derrota electoral de Bolsonaro frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. El mandatario obtuvo el 51,79% de los votos en el balotaje, frente al 48,21% del senador, quien había terminado la primera vuelta como el candidato más votado.

Pese al resultado, el dirigente del PL evitó reconocer la victoria de Lula y volvió a cuestionar las condiciones en las que se desarrolló el proceso político. En su comunicado sostuvo que su candidatura enfrentó a un sistema que, según su interpretación, busca preservar el funcionamiento actual del poder en Brasil.

“Fui candidato a la Presidencia enfrentando todo un sistema que quiere que las cosas continúen como están en Brasil: buenas para ellos, pero malas para ustedes”, expresó.

El traslado de Flávio Bolsonaro a Miami también quedó bajo atención política después de que abandonara territorio brasileño dos días después de las elecciones. El senador viajó acompañado por su esposa y sus dos hijas, cruzó la frontera con Argentina y abordó un avión privado en Puerto Iguazú. La aeronave realizó una escala en Guayaquil, Ecuador, antes de llegar a Florida.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, negó que la administración de Donald Trump hubiera organizado o facilitado directamente el desplazamiento de la familia. La aclaración la hizo en Atlanta, durante la conferencia de prensa posterior a una reunión de ministros de Relaciones Exteriores del G20.

“No participamos en ninguno de los preparativos que hizo para salir. Al menos, el Gobierno estadounidense no estuvo involucrado directamente en ninguno de esos movimientos”, afirmó Rubio.

El funcionario explicó que el senador ya contaba con una visa estadounidense y diferenció ese antecedente de la autorización migratoria que recibió al llegar. Según precisó, Trump había dispuesto que Bolsonaro pudiera ingresar mediante un permiso temporal si se presentaba en un punto de entrada del país.

“El presidente dejó claro que, si llegaba a un puerto de entrada de Estados Unidos, se le permitiría ingresar al país mediante un permiso temporal de entrada, y así fue”, agregó.

Rubio también confirmó que mantuvo una conversación con el canciller brasileño, Mauro Vieira, durante el encuentro del G20. Ambos funcionarios coincidieron por primera vez desde la llegada del senador a Estados Unidos, en un episodio que generó nuevas tensiones entre Washington y el gobierno de Lula.

Desde Miami, Flávio Bolsonaro justificó su permanencia fuera de Brasil con el argumento de que allí puede expresar sus posiciones sin exponerse a eventuales represalias judiciales. También cuestionó las medidas cautelares dictadas contra él poco después de conocerse el resultado electoral, entre ellas la retención de sus pasaportes.

El senador presentó esas actuaciones como parte de una persecución política y vinculó su situación con la de su padre, Jair Bolsonaro, quien cumple arresto domiciliario mientras ejecuta una condena superior a 27 años de prisión.