APUNTE.COM.DO.- El mandatario boliviano Rodrigo Paz decretó el sábado el estado de emergencia frente a las sequías e inundaciones asociadas al fenómeno climático El Niño, al que calificó como "Superniño". La disposición permitirá movilizar recursos económicos y unidades de rescate hacia las zonas más golpeadas del país.

Según el último reporte del Viceministerio de Defensa Civil, difundido esta semana, la sequía afecta a más de 78.000 familias en seis de los nueve departamentos de Bolivia y ha provocado la muerte de más de 75.000 cabezas de ganado.

"Hemos hecho un trabajo enorme para preservar el medio ambiente y que el efecto para este año del superniño sea el mínimo posible", afirmó Paz durante un mensaje a la nación. El gobernante solicitó la colaboración de las entidades públicas ante un escenario que, según anticipó, combinará ambos eventos meteorológicos. "Este será un fenómeno que tendrá golpes muy duros en sequía e inundaciones y necesitamos la cooperación de todas las instituciones", manifestó.

"A diferencia de otros años que esperábamos a que llegara este golpe del medio ambiente, hemos asumido una decisión, con la cooperación internacional y con los esfuerzos nacionales, para sumar los recursos económicos y humanos para tratar este fenómeno", destacó.

El presidente señaló además que su administración buscará aminorar el impacto de la falta de agua y de las crecidas posteriores, en un contexto en el que 63 comunidades ya se declararon en emergencia por la escasez del líquido. "Vamos a poner nuestro mayor esfuerzo para que esta sequía, que ya está golpeando a varias regiones del país, y las inundaciones posteriores sean del menor impacto posible", sostuvo.

"Sabemos que hay familias que van a sufrir la necesidad de agua, necesidad de forraje para el ganado, (…) la naturaleza es la naturaleza", expresó.

Las Naciones Unidas advirtieron esta semana que el episodio actual de El Niño "podría alcanzar una intensidad sin precedentes, superando literalmente las escalas de monitoreo" utilizadas desde hace cuatro décadas.

En Perú, el fenómeno elevó las temperaturas y propició incendios forestales que dejaron al menos 12 fallecidos. También influyó en la propagación del dengue, enfermedad que causó otras 81 muertes en 2026. En Chile, El Niño provocó el octubre más lluvioso registrado en Santiago, la capital del país.ARCHIVO - Suculentas adaptadas al agua salada crecen junto al agua en la isla Bartolomé, de Galápagos, Ecuador, el 7 de junio de 2024. (AP Foto/Alie Skowronski, Archivo)

Las autoridades de Ecuador declararon también el sábado la emergencia en las Islas Galápagos, luego de que las lluvias vinculadas a El Niño obligaran a suspender los vuelos comerciales en el aeropuerto de Baltra y provocaran inundaciones, desbordamientos de cauces y evacuaciones.

El portavoz presidencial, José Julio Neira, indicó que el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) cantonal adoptó la medida debido a los daños registrados en distintos sectores de la isla.

Los reportes del Servicio Integrado de Seguridad ECU 911 señalaron que las precipitaciones desbordaron cauces de agua, anegaron viviendas y afectaron carreteras e infraestructura eléctrica. Alrededor de 80 personas tuvieron que evacuar sus hogares. La secretaria nacional de Gestión de Riesgos, Carolina Lozano, precisó que se habilitaron dos alojamientos temporales con capacidad para 500 personas. La entidad también evalúa las necesidades de las familias afectadas.

Lozano anunció el envío de 1.000 kits de asistencia humanitaria y adelantó que un contingente partirá esta tarde desde Guayaquil para reforzar la atención en la isla, una vez que se reanuden las operaciones aeroportuarias.

El presidente del COE Nacional, Roberto Luque, detalló que 13 profesionales sanitarios se desplegaron en Santa Cruz. Los equipos médicos realizaron 54 atenciones y trasladaron a tres personas a un hospital.

Las autoridades suspendieron de forma temporal los vuelos comerciales en el aeropuerto de Baltra para destinar la terminal a operaciones de emergencia y al traslado de ayuda humanitaria.

El Niño se caracteriza por el calentamiento de las aguas del océano Pacífico y altera los regímenes de precipitaciones. En Ecuador, suele causar lluvias intensas e inundaciones en la costa, junto con períodos prolongados de sequía en la sierra.