APUNTE.COM.DO.- Las autoridades de Venezuela dieron inicio oficial este domingo a las celebraciones navideñas, en un contexto marcado por la detención de Nicolás Maduro —capturado en enero por tropas estadounidenses— y por las consecuencias del doble terremoto del 24 de junio que golpeó el norte del país, con especial impacto en el estado La Guaira.

«Este año 2026, ustedes saben que Venezuela ha sido estremecida por momentos dolorosos, pero llegó el 1 de noviembre y está todo el país encendiendo luces por la Navidad», declaró la presidenta Delcy Rodríguez durante un acto en el Paseo Los Próceres, próximo al Fuerte Tiuna, principal complejo militar venezolano, donde se celebró el concierto denominado ‘Venezuela Renace Fest’.

Rodríguez subrayó que el aspecto más importante de este año es el abrazo solidario para sanar las heridas y propiciar el reencuentro con amigos y familiares.

El canal estatal Venezolana de Televisión (VTV) transmitió actos similares de inicio de la Navidad en diversas regiones del país, entre ellas Trujillo (oeste), Zulia (oeste, fronterizo con Colombia), Aragua (norte) y La Guaira, el estado más afectado por el doble sismo de magnitudes 7,2 y 7,5.

El pasado 8 de octubre, la presidenta venezolana había anunciado que las festividades navideñas comenzarían este domingo, retomando una tradición instaurada por Maduro, quien permanece detenido en Nueva York junto a su esposa, Cilia Flores.

Maduro decretó el adelanto de la Navidad en varias ocasiones desde que asumió el poder en 2013, en momentos que coincidían con crisis en el país petrolero.

En 2025, el anuncio del adelanto navideño se produjo en medio del despliegue militar estadounidense en aguas del Caribe, que culminó el 3 de enero con su captura y la de Flores, tras varios ataques en Caracas y otras zonas cercanas.

A principios de octubre, la Justicia de Estados Unidos acusó a Maduro y a Flores de conspiración para cometer torturas.

El documento describe presuntos actos de tortura perpetrados por Maduro y Flores contra opositores, militares y otras personas detenidas, incluidos tres ciudadanos estadounidenses.

Esta nueva imputación se suma a los cargos de conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y de posesión y conspiración para poseer armas destructoras que ambos enfrentan en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York.