APUNTE.COM.DO.- Dirigentes de los sectores empresarial y social de República Dominicana coincidieron en la necesidad de articular una suerte de pacto nacional para enfrentar la complicada coyuntura económica del país, marcada por el incremento significativo de los subsidios, en particular los destinados a combustibles y electricidad.

Los representantes consideraron que la nación atraviesa un momento delicado que exige decisiones inmediatas y una reflexión de fondo. El alza de los precios internacionales del petróleo, las presiones sobre el costo de la energía eléctrica y las amenazas de aumentos en las tarifas del transporte público configuran un escenario de vulnerabilidad económica creciente para República Dominicana, que debe proteger a los consumidores sin poner en riesgo la sostenibilidad de las finanzas públicas.

Esta situación ha llevado al Gobierno a aplicar subsidios para reducir el impacto de las alzas internacionales sobre los precios internos de los combustibles. El encarecimiento del diésel resulta especialmente sensible por su uso en el transporte de pasajeros y mercancías, las labores agrícolas, la industria y la generación eléctrica.

El presidente Luis Abinader informó que el Gobierno ha destinado 142 millones de pesos este año para subsidiar los combustibles y la energía eléctrica, casi cinco veces más de lo previsto en el Presupuesto de 2026.

Economistas, empresarios y sociólogos consultados sostienen que el país enfrenta una coyuntura compleja que demanda medidas oportunas y una revisión de la capacidad de respuesta del Estado y de la sociedad ante las presiones económicas.

El economista Rafael Espinal alertó que la inflación internacional, la inestabilidad económica y la debilidad institucional pueden convertirse en factores que alimenten episodios de inconformidad y conflictividad social. Explicó que las economías pequeñas, dependientes del entorno internacional, presentan mayores vulnerabilidades por la volatilidad de sus actividades productivas, las limitaciones históricas en la calidad de vida y la deuda social acumulada.

“No escapamos a la tentación social de la inconformidad con el estatus de concentración de riqueza, pérdida de capacidad de compra y debilidad fiscal para afrontar la crisis de precios de combustibles, materias primas y transporte al nivel mundial”, expresó a EL DÍA.

Por su parte, el sociólogo Carlos Peña plantea que las consecuencias sociales de la coyuntura actual deben analizarse considerando las transformaciones que ha vivido la sociedad dominicana. A su juicio, a diferencia del siglo XX, cuando existían proyectos colectivos capaces de movilizar amplios sectores, hoy predomina una sociedad de identidad fragmentada en la que las aspiraciones individuales han desplazado buena parte de los objetivos comunes.

“El proyecto dominicano común parece existir hoy únicamente frente al tema haitiano”, sostuvo. Esa realidad, explicó, puede contribuir a la estabilidad social frente a situaciones económicas difíciles, pero también limitar la capacidad de la ciudadanía para defender y ampliar sus derechos.

Ante el aumento de las presiones fiscales, el presidente de la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE), Boris de León Reyes, planteó la necesidad de impulsar un diálogo público-privado orientado a la construcción de un pacto fiscal integral. Consideró que la discusión debe incluir una revisión de los subsidios existentes y la posibilidad de avanzar hacia mecanismos de focalización que permitan proteger prioritariamente a los sectores más vulnerables.

La propuesta busca que los recursos públicos destinados a compensar los aumentos de precios se distribuyan con mayor eficiencia, evitando que los beneficios lleguen de manera indiscriminada a consumidores con diferentes capacidades económicas. “Estamos dispuestos a sentarnos en la mesa y realizar propuestas en un esquema participativo”, expresó. El empresario habló durante la presentación del Estudio “Impacto sobre la inversión y el desarrollo en la República Dominicana”, de la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios y la Escuela Nacional de la Magistratura.

Abinader indicó que el apoyo estatal a los combustibles podría superar los RD$40,000 millones durante 2026, debido a las presiones sobre el mercado internacional del petróleo. Asimismo, el Gobierno destina RD$11 millones cada día para el subsidio de transporte en el Metro, ya que paga RD$27.50 por pasajero.

El Gobierno dominicano proyecta destinar unos RD$39,000 millones durante 2026 a los programas sociales Aliméntate, Bonogás y Bonoluz, de los cuales ya se han ejecutado aproximadamente RD$27,000 millones, informó el director general de Presupuesto, José Rijo Presbot. Durante su participación en La Agenda Semanal, encabezada por el presidente Luis Abinader bajo el tema “El costo de lo esencial”, Rijo explicó que estos recursos forman parte de las políticas de protección social dirigidas a reducir los gastos de las familias de condiciones precarias.