APUNTE.COM.DO.- La intensificación de los conflictos internacionales, la volatilidad de los precios de los combustibles y los riesgos vinculados al cambio climático y a los ciberataques se encuentran entre las principales amenazas que podrían comprometer la estabilidad financiera de República Dominicana a corto plazo, según el Banco Central.

El informe de Estabilidad Financiera correspondiente a mayo de 2026 de la entidad monetaria indica que la incertidumbre internacional durante los primeros meses de 2026, principalmente por el recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente y por condiciones financieras externas menos previsibles, representa un desafío para una economía pequeña y abierta como la dominicana.

El documento establece que esos factores podrían trasladarse a la economía local a través de mayores costos de los combustibles, un encarecimiento del financiamiento de la deuda pública, presiones sobre el tipo de cambio y mayores necesidades de recursos fiscales para mitigar los efectos de la inflación.FMI alerta sobre riesgos financieros por la IA, la deuda pública y los ciberataques

El Banco Central advierte que una escalada de los conflictos geopolíticos podría mantener elevados los precios de las materias primas, un riesgo especialmente relevante para el país por su condición de importador neto de combustibles.

Asimismo, registra que un aumento sostenido de estos precios podría elevar los costos de producción de las empresas y presionar la inflación, al tiempo que incrementaría el gasto público destinado a subsidios y ampliaría las necesidades de divisas para cubrir las importaciones.

El organismo también señala que este escenario podría afectar las expectativas sobre el comportamiento del tipo de cambio y reducir la capacidad de pago de los hogares y las empresas, especialmente si el encarecimiento de los bienes y servicios limita sus ingresos disponibles.

El BCRD identifica otra amenaza en la posibilidad de que las condiciones financieras internacionales sigan siendo menos favorables de lo previsto.

“Si las economías avanzadas reducen sus tasas de interés más lentamente de lo esperado, mientras se mantienen elevados los rendimientos de los bonos soberanos y aumenta la volatilidad de los mercados, el financiamiento externo podría encarecerse”, enfatiza el documento.

También explica que esta situación elevaría la exposición de las economías emergentes a los cambios en la percepción de riesgo de los inversionistas internacionales.

Sin embargo, el Banco Central destaca que República Dominicana cuenta con factores que contribuyen a amortiguar estas vulnerabilidades, entre ellos los elevados niveles de reservas internacionales, la estabilidad cambiaria y la confianza de los inversionistas en el desempeño histórico de la economía.

Según el informe, una mayor frecuencia o intensidad de fenómenos meteorológicos extremos podría afectar la producción agropecuaria, la infraestructura y las actividades turísticas.

Además de los daños físicos, estos eventos podrían provocar aumentos en los precios de los alimentos, reducir el ingreso disponible de los hogares y dificultar las operaciones de empresas expuestas a este tipo de riesgos.

Añade que el impacto también podría extenderse al sistema financiero, debido a que las dificultades económicas de los sectores afectados pueden deteriorar su capacidad para cumplir con sus obligaciones crediticias.

La digitalización de los servicios financieros y el uso creciente de herramientas de inteligencia artificial abren nuevas oportunidades para mejorar la gestión de riesgos, pero también aumentan la exposición a amenazas de ciberseguridad.

El Banco Central advierte sobre posibles interrupciones operativas, fraudes, filtraciones de información, suplantación de identidad y ataques contra infraestructuras críticas.

El uso malicioso de estas tecnologías podría incrementar la escala, la velocidad y la sofisticación de los ataques, con consecuencias que van más allá de las pérdidas económicas directas.

De acuerdo con el informe, estos incidentes podrían debilitar la confianza de los usuarios, comprometer la continuidad de los sistemas de pago y afectar la integridad de la información y la estabilidad operativa de las entidades financieras.

Pese a estas amenazas, el Banco Central considera que la economía dominicana enfrenta el entorno internacional desde una posición macrofinanciera relativamente sólida.

La institución destaca una inflación cercana al rango meta, una recuperación gradual de la actividad económica, reservas internacionales adecuadas y condiciones financieras internas más favorables.

Asimismo, señala que el sistema financiero mantiene indicadores adecuados de solvencia, liquidez, rentabilidad y calidad de cartera.

Estos elementos constituyen factores de respaldo ante posibles choques externos, aunque la evolución de los conflictos geopolíticos, las condiciones financieras internacionales, los fenómenos climáticos y las amenazas digitales seguirá siendo relevante para la estabilidad financiera del país.