APUNTE.COM.DO.- El Consejo Nacional del Comercio en Provisiones (CNCP) expresó su disposición a trabajar junto al Gobierno para resguardar la producción nacional de arroz, luego de que fuera derogado el Decreto 693-24, firmado en 2024.
Mario Esteban Calderón, secretario general de la entidad, planteó la conveniencia de restringir la entrada del grano procedente de Estados Unidos con el fin de cuidar la seguridad alimentaria del país, aun cuando los precios se han mantenido sin variaciones hasta el momento.
"Que sigan las gestiones para buscarle una salida salomónica a la situación del arroz, porque no podemos como país poner nuestra soberanía ni seguridad alimentaria en manos de países extranjeros", sostuvo Calderón.
La situación se presenta complicada para quienes dependen de la producción de arroz, actividad afectada por el encarecimiento de los costos de producción, en particular de los fertilizantes y la mano de obra.
El Decreto 693-24, derogado por la administración del presidente Luis Abinader, establecía un arancel del 20% a las importaciones de arroz dentro de la cuota pactada ante la Organización Mundial del Comercio, y del 99% para las que superaran ese tope.
La medida respondía a las presiones de Estados Unidos para que las autoridades dominicanas cumplieran con el tratado de libre comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (CAFTA-DR).
Por su parte, la Federación Nacional de Productores de Arroz (FENARROZ) solicitó el miércoles pasado al Gobierno respaldo financiero para los productores, con el objetivo de evitar la posible destrucción de la industria arrocera ante la importación masiva del cereal estadounidense.
Iván Tió, asesor de la Federación, pidió durante su participación en el Almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio que se adopten medidas para proteger la producción nacional, como el retorno de los préstamos Fide, que contemplaban facilidades de pago a cuatro años.
Entre las peticiones también figuran la regulación de las importaciones de agroquímicos y la asignación de fondos especiales para que los cosecheros accedan a préstamos bancarios "a muy baja tasa".
La derogación del decreto mantiene a los productores "en un limbo", y solo reclaman al Gobierno apoyo directo y protección para la producción nacional.
La importación masiva del cereal estadounidense afectaría de forma negativa a amplios sectores agropecuarios, como la producción avícola, la ganadería y la porcicultura.
Un eventual colapso de la industria agropecuaria pondría en riesgo las millonarias inversiones en factorías de arroz, que terminarían convertidas en montones de chatarra.