APUNTE.COM.DO.- Santo Domingo.— El politólogo y profesor de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Juan González, advirtió que la publicación frecuente de videos e imágenes desde el frente de batalla por parte del dominicano Juan Carlos Ávila Espaillat, quien combate junto a las fuerzas rusas, podría facilitar que las tropas ucranianas identifiquen su ubicación y la de las unidades que operan a su alrededor.
González explicó que la guerra en Ucrania puede ser considerada el primer gran conflicto de la Cuarta Revolución Industrial, debido al uso intensivo y simultáneo de inteligencia artificial, drones, sensores, imágenes satelitales, comunicaciones digitales y plataformas capaces de procesar grandes volúmenes de información en tiempo real.
Según el académico, nunca antes dos fuerzas enfrentadas habían concentrado de manera tan amplia esas tecnologías dentro de un mismo escenario bélico, convirtiendo los datos digitales en un recurso de alto valor para localizar tropas, anticipar movimientos y seleccionar objetivos militares.
“En el campo de batalla actual, una imagen aparentemente inofensiva puede contener información valiosa. El entorno, las edificaciones, el terreno y otros elementos visibles pueden convertirse en datos que, combinados con otras fuentes de inteligencia, contribuyan a identificar una posición”, señaló.
El precedente del ataque en Makiivka
González recordó el ataque realizado por Ucrania en enero de 2023 contra un cuartel ruso ubicado en Makiivka, en la región ocupada de Donetsk, que provocó la muerte de más de 80 soldados.
El Ministerio de Defensa de Rusia indicó en ese momento que el uso no autorizado de teléfonos celulares por parte de miembros de sus fuerzas armadas habría contribuido a identificar la ubicación del edificio militar atacado.
Para el politólogo, el caso de Makiivka demuestra que la exposición digital puede transformarse en una vulnerabilidad concreta para las tropas desplegadas en el terreno.
Consideró que no es casual que Rusia haya reforzado desde entonces las restricciones sobre el uso de dispositivos electrónicos y la publicación de informaciones relacionadas con sus operaciones militares.
Determinadas señales emitidas por teléfonos, imágenes, videos o publicaciones en redes sociales pueden ser analizadas junto con otras fuentes para obtener información sobre posiciones, desplazamientos y actividades de las unidades militares, sostuvo.
Publicaciones en redes sociales
González también se refirió a la denominada Guerra de los Doce Días de 2025, durante la cual Israel, con el respaldo de Estados Unidos, eliminó a integrantes de la plana mayor de las Fuerzas Armadas de Irán.
De acuerdo con el profesor universitario, las publicaciones realizadas en redes sociales por militares responsables de la seguridad de los altos mandos iraníes habrían contribuido de manera importante a determinar su localización.
El especialista explicó que las herramientas tecnológicas actuales permiten comparar paisajes, edificios, carreteras, montañas, condiciones climáticas y otros detalles aparentemente insignificantes que aparecen en fotografías o grabaciones.
A esos elementos se pueden agregar los metadatos de los archivos, las señales de los dispositivos, las imágenes satelitales y las publicaciones realizadas por otras personas ubicadas en la misma zona.
Papel de Palantir en la guerra
En ese contexto, González destacó el papel de Palantir, compañía estadounidense fundada en 2003 y especializada en el desarrollo de plataformas para la integración y el análisis de datos en las áreas de seguridad y defensa.
Sus herramientas permiten reunir informaciones procedentes de distintas fuentes y emplear inteligencia artificial para facilitar el análisis, identificar patrones y respaldar la toma de decisiones dentro de los escenarios de operaciones militares.
“Palantir ha estado apoyando a Ucrania desde el inicio del conflicto, y esto se evidencia en que el presidente Volodímir Zelenski y el director ejecutivo de la referida empresa, Alex Karp, se han reunido en varias ocasiones”, manifestó el internacionalista.
El académico planteó que una publicación aislada puede parecer insuficiente para revelar una posición, pero su combinación con múltiples datos recopilados durante días o semanas podría permitir reconstruir movimientos y localizar a una persona o unidad.
Recomienda mayor prudencia digital
González consideró que el caso del combatiente dominicano debe analizarse principalmente desde la perspectiva de la seguridad operacional y no limitarse al interés que generan sus publicaciones en la República Dominicana.
Advirtió que Ávila Espaillat podría exponerse no solo a sí mismo, sino también a otros combatientes y unidades militares rusas cercanas, si los videos ofrecen referencias visuales que permitan establecer dónde fueron grabados.
A su juicio, en una guerra caracterizada por el uso de drones, inteligencia artificial, vigilancia satelital y procesamiento masivo de datos, la prudencia digital dejó de ser un aspecto secundario para convertirse en una medida indispensable de protección en el campo de batalla.