APUNTE.COM.DO.- La última conversación entre Sophia Wood y su hijo ocurrió días antes del Día de las Madres en Estados Unidos. Habían acordado una cita para celebrarlo juntos en la residencia de ancianos donde vivía la abuela del joven, pero él nunca se presentó.
A Wood le resultó extraño que su hijo faltara a la festividad. "Es un hijo maravilloso", expresó. "Es el niño de mamá. Siempre me dice: 'Hola, mamá. Te quiero, mamá'... Solía ir a visitar a mi madre a la residencia de ancianos con mucha frecuencia".
En julio, semanas después de no tener noticias de su hijo y de haberlo reportado como desaparecido, Wood fue informada de que el cadáver en avanzado estado de descomposición encontrado en una chimenea de una escuela en Queens correspondía a Matthew Collado, de 29 años.
Sin embargo, la mujer aún desconoce cómo murió o cómo llegó hasta la chimenea. "La causa de la muerte es indeterminada. La fecha de la muerte es indeterminada. La forma de la muerte es indeterminada. No tengo ni idea de cómo acabó allí", declaró la angustiada madre en una entrevista exclusiva con Daily News.
La Oficina del Médico Forense de la ciudad indicó al medio que continúa investigando el caso tres meses después y que todavía no ha determinado la causa ni la forma de la muerte de Collado.
Wood relató que, preocupada por el paradero de su hijo tras faltar a la cita, acudió a su apartamento y encontró la puerta abierta, sostenida solo por el cerrojo. Según lo que contó su madre, el joven fue captado por última vez en un video de vigilancia cuando salía de su apartamento en Jamaica a las 3:22 de la madrugada del 9 de mayo.
"Dejó su teléfono y su billetera", dijo. "La puerta estaba entreabierta y tenía miedo de empujarla. Tenía miedo de lo que me encontraría al abrirla".
Ante esa situación inusual, la mujer presentó de inmediato una denuncia por desaparición y luego tomó cartas en el asunto, repartiendo volantes y difundiendo la información en internet.
"Repartimos volantes por toda Jamaica y por cualquier sitio donde alguien pudiera decirme dónde lo habían visto. No dimos con nada", comentó.
Casi dos meses después de la desaparición de su hijo, un exterminador que investigaba un olor fétido en la escuela PS/IS 113, la escuela Anthony Pranzo, descubrió un cadáver en descomposición en la chimenea poco antes de las 9:00 de la mañana del 30 de junio.
"Estaban buscando el origen del olor", dijo Wood. "Encontraron un zapato y luego siguieron metiendo la mano por la chimenea y sintieron un pie".
Al ver en las noticias el insólito hallazgo, Wood se puso en contacto con la policía que investigaba la desaparición de su hijo, a pesar de que él no tenía ninguna relación con la escuela.
La policía inicialmente descartó que el cuerpo encontrado fuera el de Collado, pero semanas después agentes se presentaron en su casa para darle la información que ella ya presentía.
"El 21 de julio, el detective de personas desaparecidas y los detectives de homicidios vinieron a tomarme una muestra de ADN para realizar una prueba de parentesco", relató Wood, quien agregó que unos ocho días después la oficina forense se puso en contacto con ella para informarle que los registros dentales del cadáver coincidían con los de su hijo.
"Le dije al detective del caso de la persona desaparecida: 'Le pregunté si era mi hijo', y lo único que pudo hacer fue disculparse", contó Wood. "Éramos mi hija, mi hijo y yo. Éramos tres y ahora nos falta uno. Nos duele mucho".
A casi dos meses de identificarse el cuerpo de su hijo, todavía se desconoce cómo el joven, que medía 1.83 metros, terminó muerto en la chimenea.
"La policía no tiene nada. No hay cámaras. No hay videos. No hay grabaciones de cómo acabó allí, de cómo entró en la escuela", afirmó. "No hay nada".
Collado, quien creció en East Elmhurst, había publicado algunas de sus canciones en SoundCloud. "Así es como escucho su voz ahora", dijo Wood.
Wood ahora planea contratar a un investigador privado y asegura que no descansará hasta saber exactamente cómo murió su hijo.
"Mi hijo tenía miedo a las alturas, así que ¿que subiera ahí arriba? Ese no es mi hijo", dijo Wood. "Odia el fuego. Odia el humo. ¿Una chimenea? No encaja con mi hijo ni con su personalidad".
"No quiero especular ni señalar con el dedo", añadió. "Quiero hechos y precisión".