APUNTE.COM.DO.- El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania instó este viernes a la comunidad internacional a no reconocer los resultados de las elecciones parlamentarias que las autoridades rusas celebraron en los territorios ucranianos ocupados por las tropas de Moscú. Kiev denuncia políticas de rusificación forzosa y lo que considera un intento de legitimar la conquista de esas zonas.

Los comicios, que se desarrollaron en Rusia entre el 18 y el 20 de septiembre, son "una farsa de la potencia ocupante, que no tiene nada que ver con unas elecciones democráticas", señaló la cancillería ucraniana en un comunicado.

Ucrania no reconoce ni esas "elecciones" ilegales ni sus "resultados sin sentido", añadió el ministerio, en alusión a la votación celebrada en la península de Crimea y en las regiones parcialmente ocupadas de Donetsk, Lugansk, Zaporizhia y Kherson, que representan alrededor del 20% del territorio ucraniano y que Moscú considera oficialmente territorio ruso.

"Hacemos un llamamiento a Estados extranjeros, a organizaciones internacionales y a otros sujetos de derecho internacional para que tampoco reconozcan estas acciones de Rusia y no las consideren una manifestación de la voluntad política legítima de la población de los territorios de Ucrania ocupados temporalmente", subrayó Kiev.

La declaración refleja el temor de que las elecciones otorguen una apariencia de legitimidad a la ocupación rusa de las regiones ucranianas, marcada por lo que Kiev describe como graves violaciones de los derechos humanos.

"No puede haber libre expresión de la voluntad en aquellos lugares donde se persigue a los ucranianos por su postura proucraniana, se les tortura, se les intimida y se les obliga a obtener documentos rusos", afirmó el comisario parlamentario ucraniano para derechos humanos, Dmitro Lubinets.

Múltiples testimonios recopilados por defensores de los derechos humanos ucranianos indican que se ha obligado a numerosos habitantes de la zona a aceptar pasaportes rusos bajo la amenaza de perder el acceso a servicios básicos, como la asistencia sanitaria.

ONG de derechos humanos contactadas por EFE, como ZMINA o el Grupo de Derechos Humanos de Crimea, también denuncian la rusificación sistémica y la militarización de la infancia en las zonas ocupadas, así como la creciente movilización de la población local en el ejército que combate contra las fuerzas ucranianas.

En conversaciones telefónicas con familias que viven en áreas controladas por Kiev, los habitantes expresan su temor a criticar la ocupación o las políticas de las autoridades instaladas por Rusia por miedo a ser escuchados y detenidos.

Al celebrar las elecciones, Rusia intenta dar la impresión de una "vida normal" en los territorios ocupados, advirtió Lubinets, quien subrayó que la votación "no convierte a la potencia ocupante en una potencia legítima".

La forma en que se organizan y llevan a cabo los comicios constituye otro motivo de preocupación. Lubinets alertó sobre la "creciente falta de transparencia".

"Se están ocultando las direcciones de algunos colegios electorales y los datos personales de los miembros de las comisiones electorales, y se ha cancelado la videovigilancia de la votación y el recuento de votos", indicó.

Según Alona Luniova, de ZMINA, Rusia ha modificado las normas electorales en los territorios ocupados ampliando la posibilidad de votar desde casa y prolongando el periodo de votación previo a la apertura de los colegios electorales, lo que crea nuevas oportunidades para el fraude y el aumento artificial de la participación.

"No hay ningún indicio de proceso democrático ni de voto secreto", dijo a EFE Oksana Pogomí, concejala del Ayuntamiento de Jersón.

Pogomí sobrevivió a la ocupación de la ciudad sureña por parte de Rusia entre marzo y noviembre de 2022 y recuerda como si fuera ayer la primera votación rusa celebrada en los territorios ocupados en septiembre de ese año, un referéndum no reconocido internacionalmente sobre si esa tierra ucraniana conquistada debía formar parte de Rusia.

"Nos escondíamos para evitar firmar nada. Los rusos, incluidos hombres armados, iban de casa en casa y paraban a la gente en las calles para obligarla a votar", explicó.

La situación en los territorios ocupados, a solo unos kilómetros al otro lado del río Dniéper, es ahora "mucho peor", señaló Pogomí, quien destacó que los habitantes están asustados, ya que se ven obligados a votar "a punta de pistola" en los comicios organizados por las autoridades de Rusia, donde no existe obligación legal de votar.

Las autoridades ucranianas han instado a los residentes de las zonas ocupadas a evitar participar en las elecciones siempre que sea posible.

El Servicio de Seguridad de Ucrania advirtió que ayudar a las autoridades instaladas por Rusia a organizar los comicios es un delito castigado por la ley.

(Con información de EFE)