APUNTE.COM.DO.- Más de 300 trabajadores surcoreanos arrestados durante la redada migratoria efectuada el año pasado en una planta de fabricación de vehículos eléctricos de Hyundai en Georgia han decidido confrontar al Gobierno estadounidense, dando inicio a la primera acción legal de relevancia relacionada con una de las operaciones de control migratorio de mayor envergadura ejecutadas durante el mandato del presidente Donald Trump.
Según informó a CNN una abogada que representa a los demandantes, ya se han empezado a presentar reclamaciones administrativas a nombre de los trabajadores, un trámite que resulta obligatorio antes de interponer una demanda federal. Estas reclamaciones fueron dirigidas a nueve agencias federales, entre las que se incluyen el Departamento de Seguridad Nacional, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, el FBI y los Departamentos de Justicia y Trabajo.










