APUNTE.COM.DO.- Santo Domingo.- Las ausencias escolares en República Dominicana responden a una combinación de factores económicos, laborales y sociales, más allá de la falta de interés por los estudios, según revelan los datos más recientes de la Oficina Nacional de Estadística (ONE) y el Sistema Único de Beneficiarios (SIUBEN).

Durante el año lectivo 2024-2025, las regionales educativas registraron un promedio de 18.9 días de docencia perdidos, según informaciones del Ministerio de Educación (MINERD).

Los resultados de PISA 2025, divulgados este martes, encontraron una diferencia de aproximadamente 20 puntos en Ciencias entre los estudiantes con asistencia regular y aquellos que reportaron cinco o más días completos de inasistencia durante las dos semanas previas a la evaluación.

¿Pero cuáles son las razones que llevan a los estudiantes a ausentarse o a abandonar las aulas?

El trabajo aparece como el principal factor.¿Cuáles son las principales causas que llevan a los estudiantes dominicanos a faltar a clases con tanta frecuencia?

Según la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (ENHOGAR-2024), publicada por la ONE en 2025, el 35.2 % de las personas de 10 años y más que habían asistido a la escuela, colegio o universidad y dejaron de hacerlo señaló que tenía que trabajar.

La diferencia por sexo es marcada: la proporción llega a 53.6 % entre los hombres, frente a 17.3 % entre las mujeres. Esto evidencia una presión particularmente fuerte sobre los varones, para quienes incorporarse al trabajo termina compitiendo directamente con la permanencia en las aulas.

Entre las mujeres aparecen otros factores con mayor peso. El 9.6 % de quienes dejaron de asistir señaló matrimonio o embarazo como razón; entre las mujeres, ese porcentaje alcanza 17.9 %, frente a apenas 1 % entre los hombres.Estudiantes en la modalidad prepara y tanda nocturna.

Estudiantes en la modalidad prepara y tanda nocturna.

El dinero sigue siendo una barrera: un 8 % indicó que no había recursos económicos en el hogar, y en las mujeres la proporción fue de 10.4 %.

Las responsabilidades del hogar también influyen: el 4.6 % de quienes dejaron de asistir señaló que tenía que hacer oficios domésticos. El impacto es mayor entre las mujeres: 8.7 %, frente a 0.4 % entre los hombres.

En los adolescentes, los datos del SIUBEN apuntan en una dirección similar. En sus Notas Técnicas SIUBEN Más, el organismo analizó las razones declaradas por jóvenes de 12 a 17 años que no estaban inscritos en un centro educativo: un 20 % dijo que simplemente había abandonado los estudios y un 15 % indicó que tenía que trabajar o ayudar en la casa.

Sin embargo, no todo es economía. En la ENHOGAR-2024, un 5.9 % respondió que simplemente dejó los estudios y un 3.7 % dijo que no le gusta la escuela. Aunque son porcentajes menores que los asociados al trabajo, muestran que existe también un problema de desvinculación educativa.

SIUBEN también registra entre jóvenes de 15 a 24 años razones como haber terminado los estudios, trabajar o ayudar en casa, falta de recursos, abandono, falta de tiempo y falta de interés en la escuela.

El problema es que cada ausencia ocurre en un sistema donde el tiempo de aprendizaje ya resulta limitado. Los resultados de PISA 2025 muestran que los estudiantes con asistencia regular obtuvieron mejores resultados, especialmente en Ciencias. La diferencia de unos 20 puntos frente a quienes acumularon cinco o más días completos de ausencia no demuestra que faltar sea la única causa del menor rendimiento, pero sí evidencia una asociación que el sistema educativo no puede ignorar.

Mientras el país registró un promedio de 18.9 días de docencia perdidos durante 2024-2025, las autoridades educativas trabajan en un protocolo para fortalecer el cumplimiento del calendario y reducir las interrupciones.

Los datos disponibles permiten dibujar una cadena: dificultades económicas y laborales, responsabilidades domésticas, embarazo o matrimonio y pérdida de interés pueden debilitar la permanencia escolar hasta terminar en el abandono.