APUNTE.COM.DO.- A las 10:00 de la mañana, alarmas, sirenas, silbatos y altavoces marcaron el inicio del Simulacro Nacional de Evacuación, organizado por el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), con el objetivo de poner a prueba la capacidad de respuesta ante un posible terremoto en la República Dominicana.
Los sonidos se escucharon en comunidades, centros educativos, instituciones públicas y privadas, y también llegaron al Palacio Nacional, donde el presidente Luis Abinader, quien arribó alrededor de las 10:00, participó en el ejercicio. El mandatario salió de la casa presidencial a las 10:02 de la mañana, bajó las escaleras de la explanada y se dirigió caminando hasta un vehículo blindado, acompañado del Cuerpo de Seguridad Presidencial (Cusep).
La salida de Abinader fue seguida por el personal que labora en la casa de Gobierno, brigadistas y ministros presentes, incluyendo al ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, y a la primera dama, Raquel Arbaje.
Tras el desalojo de los empleados y la verificación de los brigadistas de que todos se encontraban en los puntos de encuentro, el jefe de Estado ofreció breves palabras, señalando que la nación “debe estar preparada” para cualquier eventualidad. “Debemos estar listos para cualquier situación ante el lugar que vivimos, que es un lugar con peligro de cualquier sismo. Tenemos una idea de qué hacer en caso de un evento”, expresó Abinader.
Agregó que la isla se encuentra en una zona vulnerable, por lo que ejecutarán “mejores técnicas” para afrontar desastres naturales. “Es un evento que esperamos no pase, pero debemos tener todas las condiciones, toda la preparación y también el conocimiento para salvar nuestras vidas y la de los demás también”, dijo.
El director del COE, Erdwin Robert Olivares, había anunciado días atrás que durante el simulacro se activaría el Cell Broadcast Service (CBS), un sistema de difusión celular que envía mensajes a teléfonos móviles en un área determinada. El mensaje recibido fue: “No existe emergencia real. Evacúe por la ruta establecida de encuentro”. La alerta también instaba a mantener la calma, alejarse de objetos que pudieran caer y prohibía el uso de ascensores.