APUNTE.COM.DO.- Ser del PRM no puede convertirse en motivo de desprecio y discriminación: una reflexión necesaria para el presidente Luis Abinader…

Hay palabras que parecen simples, pero en política tienen un enorme peso. Por eso considero necesario referirme a las declaraciones de mi amigo y colega Iván Ruiz sobre los llamados “compañeritos” del Partido Revolucionario Moderno (PRM). Hermano Iván, sabes que siento cariño y respeto por ti, por tu trayectoria y por el trabajo que has realizado al frente de Radio Televisión Dominicana. Precisamente por eso te hablo con la franqueza con que deben hablarse los amigos.

Difiero profundamente de tu planteamiento de que el presidente Luis Abinader te prometió que jamás un dirigente político o, como tú dices, un “compañerito”, ocuparía RTVD. Porque cuando esa expresión se utiliza para minimizar o descalificar a los dirigentes políticos, se comete una injusticia contra quienes trabajaron durante años para llevar al PRM y a Luis Abinader al Palacio Nacional.

Hay una verdad que nadie puede borrar: sin esos “compañeritos” del PRM, tú no estuvieras hoy dirigiendo Radio Televisión Dominicana y Luis Abinader no hubiese llegado a la Presidencia de la República.

Fueron ellos quienes recorrieron barrios, campos y provincias; organizaron estructuras, buscaron votos, defendieron urnas, gastaron sus propios recursos y soportaron años de oposición para hacer posible el cambio político de 2020. El poder pasa; la militancia permanece, despreciar o menospreciar a quienes ayudaron a construir una victoria constituye un grave error político. Y quizás ese costo no lo pagues tú, Iván, porque has dicho que no eres político. Quien podría terminar pagándolo es mi amigo y hermano Luis Rodolfo Abinader Corona.

Hoy Abinader tiene la Presidencia, los decretos, los funcionarios y el poder. Pero llegará el día inevitable en que ya no estará sentado en la silla presidencial. ¿Quiénes estarán entonces defendiendo su liderazgo? Probablemente muchos de esos mismos “compañeritos” que estuvieron antes del poder y permanecerán después de él. El poder es temporal; la lealtad y la gratitud deberían permanecer. He dicho, mantengo y sostengo que Iván Ruiz ha realizado una buena gestión. Ha impulsado transformaciones y modernización en el canal 4, y cuando alguien hace las cosas bien hay que reconocerlo. Pero hacer una buena gestión no concede derecho a descalificar a quienes tienen militancia política.

¿Acaso en el PRM no existe capacidad? No puedo aceptar la idea de que dentro del PRM no existan personas preparadas para dirigir RTVD. Conozco periodistas, productores, técnicos, comunicadores, administradores y profesionales vinculados al Partido Revolucionario Moderno con capacidad y experiencia suficientes para dirigir el canal 4 o cualquier otra institución pública. Muchos simplemente nunca recibieron la oportunidad. Si el presidente Abinader hubiese depositado en algunos de ellos la misma confianza y les hubiese entregado las herramientas necesarias, también habrían podido demostrar su capacidad.

Entonces pregunto: ¿Desde cuándo pertenecer a un partido político incapacita profesionalmente a una persona? ¿Desde cuándo ser “compañerito” significa ser mediocre, incapaz o indigno de ocupar una función pública? No, Iván. Ser dirigente del PRM no puede convertirse en un pecado, una descalificación ni mucho menos en motivo de desprecio y discriminación. Los que lucharon también tienen derecho a una oportunidad. Miles de dirigentes del PRM trabajaron durante años con una esperanza legítima: que si su partido llegaba al poder tendrían la oportunidad de servir desde el Estado, siempre que reunieran las condiciones profesionales y éticas necesarias.

Sin embargo, después de la victoria de 2020, muchos terminaron olvidados. Mientras personas sin trayectoria política dentro del PRM ocuparon importantes posiciones gubernamentales, numerosos dirigentes que cargaron la bandera, defendieron votos y pusieron sus recursos continuaron esperando una oportunidad. De ahí vienen muchas frustraciones y heridas que todavía existen dentro del partido. No responsabilizo a Iván Ruiz de esa realidad. La responsabilidad política corresponde principalmente a quienes han dirigido el partido y el Gobierno desde 2020, encabezados por Luis Abinader, José Ignacio Paliza, Carolina Mejía, Deligne Ascención y Roberto Fulcar.

Por eso mi mensaje no es solamente para Iván Ruiz. También es para el presidente Abinader y para quienes conducen el PRM: ¡No olviden ni desprecien a los “compañeritos”! Detrás de cada uno hay kilómetros recorridos, recursos gastados, noches sin dormir, elecciones defendidas, derrotas soportadas y familias sacrificadas. Ya está bueno de tratarlos como ciudadanos políticos de segunda categoría dentro del mismo Gobierno que ayudaron a construir. Nadie debe sentirse superior simplemente porque no milite en un partido.

Hermano Iván, te reconozco lo bueno y valoro tu gestión, pero con la misma firmeza defiendo la dignidad de quienes lucharon para que el PRM llegara al poder. Nunca es buena política despreciar a quienes ayudaron a construir la escalera por la que se llegó arriba. Hoy están los cargos, los decretos, los vehículos oficiales y el poder. Mañana todo eso terminará. Y cuando termine, serán muchos de esos mismos “compañeritos” quienes seguirán ahí. Porque ser del PRM no puede convertirse en motivo de vergüenza, desprecio o discriminación. El poder tiene fecha de vencimiento. La gratitud no debería tenerla