APUNTE.COM.DO, SANTO DOMINGO. -Hacer ejercicios en ayunas se ha convertido en un hábito común entre atletas, amantes del fitness y personas que buscan perder peso más rápido. La práctica, que consiste en entrenar antes de ingerir alimentos, ha ganado popularidad en redes sociales y medios especializados, pero divide opiniones entre especialistas en nutrición y medicina deportiva.

Una tendencia respaldada por algunos estudios

Diversas investigaciones sugieren que el cuerpo, al no recibir alimentos en las horas previas, utiliza las reservas de grasa como fuente principal de energía. Esto podría favorecer la reducción del tejido adiposo, especialmente en personas con rutinas constantes de actividad física. Además, entrenar temprano en la mañana, con el estómago vacío, puede aportar una sensación de mayor ligereza y concentración mental.

“Realizar ejercicios en ayunas puede ayudar a optimizar la quema de grasas, pero no significa que sea la única forma efectiva de perder peso”, explica la nutricionista deportiva Laura Gómez. “Lo más importante sigue siendo la consistencia del entrenamiento y la calidad de la alimentación diaria”.

Riesgos que no deben pasarse por alto

Aunque la práctica tiene defensores, no es recomendable para todo el mundo. Personas con hipoglucemia, presión arterial baja, diabetes o problemas cardíacos pueden experimentar mareos, fatiga extrema o incluso desmayos si realizan entrenamientos intensos sin desayunar.

“El ejercicio en ayunas puede ser seguro para personas sanas, pero no para quienes tienen condiciones médicas”, afirma el cardiólogo Luis Rodríguez. “En algunos casos, someter al organismo a un esfuerzo físico sin energía disponible puede causar estrés metabólico innecesario”.

Qué tipo de ejercicios hacer en ayunas

Si se opta por entrenar sin desayunar, los especialistas sugieren comenzar con rutinas de baja o moderada intensidad, como caminar, trotar suavemente, practicar yoga, pilates o ejercicios de movilidad.

Las sesiones de alta intensidad o levantamiento de pesas pesadas se desaconsejan en ayunas, ya que el cuerpo podría necesitar glucosa rápida para evitar fatiga muscular y lesiones.

La importancia de la hidratación y la alimentación posterior

Entrenar en ayunas no significa descuidar la nutrición. Los expertos recomiendan hidratarse bien antes, durante y después del ejercicio, además de consumir una comida balanceada rica en proteínas, carbohidratos y grasas saludables tras finalizar la rutina.

“El momento posterior al entrenamiento es crucial para reponer energía y favorecer la recuperación muscular”, señala Gómez. “Un desayuno nutritivo después del ejercicio ayuda a optimizar los resultados y mantener un buen estado de salud”.

Una práctica que debe adaptarse a cada persona

Más allá de las modas fitness, la decisión de entrenar en ayunas debe ser personal y guiada por especialistas. Antes de incorporarla, es recomendable consultar con un nutricionista o médico deportivo para evaluar el estado físico, las metas y los riesgos individuales.

En conclusión, hacer ejercicios en ayunas puede ser beneficioso para algunos y contraproducente para otros. La clave está en escuchar al cuerpo, mantener una buena hidratación, evitar esfuerzos extremos sin preparación y, sobre todo, llevar un estilo de vida saludable y sostenible.