APUNTE.COM.DO, Santo Domingo. RD.– Cuando el miedo paraliza, la mejor estrategia no siempre es quedarse quieto esperando que pase. Psicólogos y especialistas en salud mental coinciden en que el movimiento físico —caminar, bailar o realizar cualquier actividad corporal— puede ser una herramienta poderosa para desbloquear la mente y recuperar el control emocional.

El miedo, explican los expertos, activa una respuesta biológica que prepara al cuerpo para huir o enfrentar una amenaza. Sin embargo, cuando esa reacción se queda estancada, el cerebro puede entrar en un estado de bloqueo, afectando la capacidad de tomar decisiones y pensar con claridad.

Caminar: un antídoto natural
Un simple paseo, incluso de pocos minutos, ayuda a oxigenar el cerebro y a liberar endorfinas, conocidas como “las hormonas de la felicidad”. El ritmo constante de la caminata contribuye a regular la respiración y disminuir la tensión muscular, permitiendo que la mente se enfoque en el presente y no en el temor.

Bailar: terapia en movimiento
El baile combina ejercicio físico con música, lo que genera una doble estimulación positiva. Estudios indican que bailar no solo mejora el estado de ánimo, sino que también fortalece la autoestima y ayuda a liberar emociones reprimidas. “Cuando bailas, le recuerdas al cuerpo que todavía eres dueño de ti mismo, incluso en momentos de incertidumbre”, señalan terapeutas corporales.

Movimiento contra la parálisis emocional
En situaciones donde el miedo surge de manera repentina, dar unos pasos, estirarse o mover los brazos puede cortar el ciclo de tensión. Esto envía señales al cerebro de que el cuerpo está activo, lo que reduce la sensación de amenaza.

Los especialistas recomiendan incorporar el movimiento a la rutina diaria, no solo en momentos de crisis. Actividades como practicar yoga, hacer ejercicios de respiración con estiramientos o incluso levantarse de la silla para caminar cada hora, fortalecen la resiliencia emocional y preparan mejor para enfrentar situaciones de estrés.

El mensaje es claro: si el miedo te bloquea, no te quedes inmóvil. Mueve tu cuerpo, libera tu mente y recuérdale a tu cerebro que tienes el control.