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Santo Domingo, República Dominicana.- En días pasados acudí acompañado de mi esposa a un colegio cercano al lugar donde residimos en el municipio Santo Domingo Este, a indagar el monto a pagar por la inscripción de un nieto de dos años, y el pago de la mensualidad.

El año escolar tenía cinco meses de haber sido iniciado, y para nuestra gran sorpresa, la directora-propietaria del colegio nos dijo que teníamos que hacerlo de manera retroactiva. Es decir, pagar todos los meses anteriores.

"Como quiera tienen que pagar retroactivo", nos dijo la señora de forma muy tajante, sin inmutarse por el monto exigido, entregando un volante con las informaciones requeridas para inscribir al bebé.

Salimos lo más raudo y veloz que pudimos del lugar, dirigiéndono a otro centro educativo, donde finalmente logramos matricular al niño, sólo con el compromiso de pagar de manera mensual los meses restantes del año escolar, como los estamos haciendo. No se hizo pago retroactivo.

La mensualidad estimada por lo 5 meses en el referido centro eran de RD$1,500 pesos mensuales, por lo que tendríamos que pagar un monto superior a los RD$7,000 mil pesos, para inscribir a nuestro nieto.

Así como lo leen, pagar ese monto sin el bebé recibir ningún tipo de docencia. Que bárbara.

Las leyes no tienen efecto retroactivo, eso dice el artículo 110 de la Constitución Dominicana, citamos: "La ley sólo dispone y se aplica para lo porvenir. No tiene efecto retroactivo sino cuando sea favorable al que esté subjúdice, o cumpliendo condena. En ningún caso los poderes públicos o la ley podrán afectar o alterar la seguridad jurídica derivada de situaciones establecidas conforme a una legislación anterior".

Sin embargo, para esta dueña del colegio sí aplica la retroactividad de la ley, porque ella hace lo que le venga en ganas, sin tener ningún reparo ni régimen de consecuencia por su acción.

(Al parecer pensó que la Carta Magna es un simple pedazo de papel, un calificativo que usó en una ocasión el fallecido doctor Joaquín Balaguer, siendo Presidente de la República).

Señores, esto es el colmo, que en momentos en que en el país existe una escalada alcista con los precios de casi todos los artículos de bienes y consumo, aparezcan persona como la dueña de este colegio, exigiendo que le paguen cinco meses de manera retroactiva para poder inscribir un estudiante en educación inicial.

Pienso que esto es un abuso imperdonable de esa señora, que actúa en violación a las leyes, sin piedad alguna y sin tomar el cuenta las consecuencias que pudiera tener su accionar.

Ah, para colmo, se trata de un colegio cristiano, donde se supone debe haber un mejor nivel de conciencia y consideración con las personas que acuden a inscribir a sus hijos, por el tema religioso. Bueno eso creíamos, pero nos equivocamos, y de que manera, puesto que la dueña resultó ser una cristiana de la secreta.