Parece mejor ser optimista que pesimista. Hay que parar los caballos y no ir saltar a conclusiones tan rápido. Pues el pesimismo también tiene ciertas ventajas en algunas circunstancias. No es bueno ser un pesimista al extremo, como tampoco ser un super optimista. El optimismo, tanto como el pesimismo, tiene su origen con nuestros padres y el ''Estilo Explicativo'' que aprendemos de ellos. Ya a la edad de siete años los niños han desarrollado la capacidad de explicar los eventos de sus vidas. El estilo explicativo puede ser optimista o pesimista. Comenzando en la infancia algunos niños son más propenso a ser pesimista que optimista. Como además a sufrir de depresión a temprana edad. El estilo explicativo se nota ya entre los siete y ocho años. Cualquiera que sea el estilo explicativo tendrá consecuencia futura en el infante cuando seas adulto. Afectará su éxito, la salud y las relaciones. 

Según una versión, el estilo explicativo nuestro está directamente conectado al estilo explicativo de la madre. Veamos el siguiente ejemplo del estilo explicativo de una madre a modo de ilustración. Preste atención al estilo explicativo de Carmen, la madre de Jenny.

Jenny: Mama, se te está quemando la comida.
Carmen: ¡Diablos, tu papa se vas a enojar!
Jenny: Papi te dijo que prestara más atención cuando hagas las cosas porque no puedes hacer muchas a la misma vez.
Carmen: Diablos, siempre me están pasando estas cosas por estar distraída, o por ociosidad. Las estupideces que cometo no tienen límites. Todo me sale mal. Atraigo la mala suerte. Carmen está diciendo en frente de Jenny cosas muy decepcionante sobre ella. De esta manera es como Carmen explica la situación con la comida. Jenny está absorbiendo como su madre explica una experiencia negativa. Sin querer, Carmen indirectamente le está pasando a Jenny como explicar un mal evento.

Analicemos:

A. ''Cosas negativas siempre le pasan a ella''
B. Se presenta como una víctima, porque solo le pasan esas cosas a ella. En lugar de pasarle a cualquier persona cuando se distrae.
C.  Se llama estúpida, una característica de su personalidad, la cual es permanente. No tiene remedio. En lugar de decir que se distrajo por un momento. Al llamarse estúpida a sí misma, esta caracterización es personal, penetrante e impregnada de negatividad. Jenny en ese momento, como una esponja, ha estado absorbiendo toda la explicación negativa que su mama ha estado profiriendo. Explica que se le quemó la comida utilizando causas demasiado pesimistas, las cuales Jenny internaliza. La nena es una buena candidata a ser pesimista por osmosis a través de Carmen, su madre. Así nos volvemos pesimista o optimista. ¿Es usted pesimista u optimista? ¿Puedes identificar esas características en su madre?