(CNN) - El papa Francisco viajó a Egipto este viernes, recordando el viaje que hizo su homónimo hace casi 800 años, con una misión algo similar en mente.
En 1219, San Francisco cruzó los campos de batalla sembrados de soldados muertos para llegar al campamento del sultán musulmán en Egipto. Su objetivo era poner fin a las cruzadas, un acto de idealismo que los demás cristianos temÃan que terminarÃa en la muerte de Francisco.
El fraile sobrevivió, pero su plan no. Malik al-Kamil se negó a convertirse al cristianismo.
Pero la conversación fue cortés, según la tradición, y terminó con la oferta del sultán de un tratado de paz que incluÃa el control cristiano de Jerusalén. Los cruzados rechazaron la propuesta, y la lucha continuó otros 72 años.
El viaje de Francisco a Egipto está plagado de sus propios peligros, desde temores de un ataque terrorista a preguntas sobre aliarse con un presidente egipcio que, de acuerdo con grupos de seguimiento, ha atropellado a los derechos humanos.
En un informe publicado el miércoles, la Comisión de Estados Unidos sobre Libertad Religiosa Internacional calificó las condiciones de los derechos humanos en Egipto como "deplorable", pero dijo que la situación habÃa mejorado un tanto para los cristianos, que forman aproximadamente el 10% de la población del paÃs, de mayorÃa musulmana. La mayorÃa de los cristianos pertenecen a la Iglesia Ortodoxa Copta.
Pero ISIS y otros grupos extremistas radicales han atacado a los coptos, aumentando las tensiones entre cristianos y musulmanes.
Militantes seguidores de ISIS bombardearon dos iglesias cristianas coptas el pasado Domingo de Ramos, matando a 45 personas e hiriendo a decenas. El 18 de abril, atacaron un monasterio en el SinaÃ, matando a un policÃa e hiriendo a otros cuatro.
Como con frecuencia lo hace, el Vaticano minimizó las preocupaciones de seguridad sobre el viaje del papa.
"Las medidas de seguridad son los mismas que para otros viajes", dijo el portavoz del Vaticano, Greg Burke. El papa viajará en un coche normal, no un vehÃculo blindado, y el Vaticano no enviará guardias de seguridad adicionales.
Pero Francisco no se detendrá mucho en Egipto. Llega a El Cairo el viernes por la mañana y se irá el sábado por la tarde. En esas horas planea reunirse con el presidente Abdel Fattah el-Sisi, asistir a una conferencia de paz con los lÃderes musulmanes y cristianos ortodoxos, reunirse con el jefe de la Iglesia Ortodoxa Copta, celebrar una misa en El Cairo y visitar la pequeña comunidad católica de Egipto.
En un video dado a conocer esta semana, el papa dijo que espera egipcios lo vean como un "mensajero de paz" y peregrino que viaja a la tierra que, según la Biblia, dio refugio al niño Jesús y a sus padres.
Las reuniones con prominentes lÃderes musulmanes, incluyendo el Gran Imam de la Universidad de al-Azhar, ofrece una oportunidad para que el papa continúe con un aspecto a menudo pasado por alto de su papado: su relación con los musulmanes. El viaje de Egipto será el sexto de Francisco a un territorio de mayorÃa musulmana, una parte significativa de sus viajes al extranjero.
"El Santo Padre reconoce que, desde la perspectiva de la Iglesia, no hay una relación más importante que la que existe entre musulmanes y cristianos," dijo Gabriel Said Reynolds, profesor de Estudios Islámicos en la Universidad de Notre Dame, quien fue elegido por el Vaticano para participar en conversaciones con estudiantes de al-Azhar, en preparación para la visita del papa.
"Es importante, tanto por el bien de las minorÃas religiosas que viven en paÃses musulmanes, como también para la misión social más amplia de promover la paz, la tolerancia y la coexistencia".