(CNN Español) - A partir de este jueves y durante 30 días Mocoa está en estado de emergencia económico, social y ecológica tras la mortal avalancha que dejó más de 300 muertos y cientos de damnificados, según informó la Presidencia de Colombia en su página web.

ESPECIAL | TRAGEDIA EN MOCOA

Esta medida le permitirá al gobierno central y local fortalecer los mecanismos para “garantizar la supervivencia de los damnificados”, así como “mejorar canales de suministros, restablecer las telecomunicaciones y los demás servicios públicos, en las áreas rural y urbana de la ciudad”, dice el comunicado de la Presidencia.

“Se hace necesario, por la urgencia y gravedad de la crisis y por la insuficiencia de los mecanismos jurídicos ofrecidos por la ley 1523 de 2012, recurrir a las facultades del Estado de Emergencia Económica con el fin de dictar decretos con fuerza de ley que permitan conjurar la grave situación en Mocoa e impedir la extensión de sus efectos”, dice el decreto 601 del 6 de abril del 2017 que firmó el presidente Santos junto a todos sus ministros, según la Presidencia. 1 de 12 | Una avalancha de lodo y piedras generada por la creciente de tres ríos dejó más de 290 muertos en Mocoa, en el sur de Colombia, este 1 de abril. En el cementerio de esa ciudad se han llevado a cabo varios funerales colectivos para enterrar a las víctimas. (LUIS ROBAYO/AFP/Getty Images). 2 de 12 | Un voluntario de la Defensa Civil colombiana entierra a su compañero Jesús Diago, de 33 años, quien murió rescatando a su familia de la avalancha del pasado 1 de abril en Mocoa. (LUIS ROBAYO/AFP/Getty Images). 3 de 12 | Funeral masivo en una iglesia de Mocoa, en el departamento de Putumayo. El gobierno colombiano declaró el estado de emergencia económica en la capital de Putumayo, tras la tragedia que ya deja casi 300 muertos. (LUIS ROBAYO/AFP/Getty Images). 4 de 12 | Un hombre cava el hoyo donde enterrará a un familiar que murió en la avalancha de lodo y piedras que sorprendió a la ciudad colombiana de Mocoa, el 1 de abril en horas de la mañana. (LUIS ROBAYO/AFP/Getty Images). 5 de 12 | Según expertos de la Universidad Nacional de Colombia, la tragedia de Mocoa podría repetirse en otros 385 municipios del país que están ubicados en zonas de alto riesgo, a la orilla o incluso en el mismo cauce de los ríos. (LUIS ROBAYO/AFP/Getty Images). 6 de 12 | Para enterrar a las más de 290 víctimas de la avalancha en Mocoa -incluidos 43 niños-, las autoridades han realizado varios funerales colectivos. (LUIS ROBAYO/AFP/Getty Images). 7 de 12 | El presidente de Colombia Juan Manuel Santos saluda a los familiares de una de las víctimas que dejó la avalancha de lodo y piedras que destruyó varios barrios de la capital del departamento de Putumayo. (LUIS ROBAYO/AFP/Getty Images). 8 de 12 | Autoridades ambientales habían advertido, el pasado 21 de marzo, que 12 millones de colombianos están en situación de riesgo por inundaciones y crecientes súbitas de ríos, debidas a la temporada invernal, el cambio climático y la deforestación, entre otros factores. (LUIS ROBAYO/AFP/Getty Images). 9 de 12 | Una mujer llora sobre el ataúd de su padre en el cementerio de Mocoa. (LUIS ROBAYO/AFP/Getty Images). 10 de 12 | El Instituto de Medicina Legal es el encargado de identificar los cuerpos de las víctimas antes de que sean enterradas o incineradas. Varios habitantes han criticado a la entidad, pues dicen que los procedimientos de identificación son muy lentos. (LUIS ROBAYO/AFP/Getty Images). 11 de 12 | La tragedia deja al menos 290 muertos, entre ellos 43 niños, y 260 heridos. Mocoa tiene 43.700 habitantes y está ubicada a 618 kilómetros de Bogotá, muy cerca de la frontera con Ecuador.(LUIS ROBAYO/AFP/Getty Images). 12 de 12 | Los sobrevivientes y familiares de las víctimas lloran a sus muertos también en la noche. (LUIS ROBAYO/AFP/Getty Images).

Para enfrentar la crisis luego de la tragedia, las autoridades intervendrán tanto áreas rurales como urbanas del departamento; también, dice el comunicado, garantizarán el suministro de energía a los ciudadanos de bajos recursos y se facilitará el “uso de combustibles subsidiados para generar energía”.

Este jueves el ministro de Defensa y gerente para la reconstrucción de Mocoa, Luis Carlos Villegas, entregó las cifras más recientes de afectados por la avalancha: ya son 306 muertos, de los cuales 92 son niños. Además, indicó, hay 362 heridos de los cuales 19 están hospitalizados y otros 60 fueron remitidos a otros centros de salud especializados, según la página web del Ministerio.

Villegas informó que la fuerza pública desplegó 1.600 soldados y policías especializados en atención de emergencias y desastres para buscar sobrevivientes de la tragedia. Además recordó que las únicas donaciones que se reciben para los damnificados de la tragedia son: agua embotellada, arroz, aceite, panela, granos, leche en polvo, ropa nueva, ropa interior para niños y mujeres nueva, elementos de aseo personal, pañales, productos enlatados con fecha de vencimiento lejanas.

“No se recibirán medicamentos, productos perecederos, leche y agua en bolsa, ropa y zapatos usados”, dice la página del Ministerio de Defensa.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, anunció que adicionará más recursos económicos a los 40.000 millones de pesos (unos 14 millones de dólares) que ya entregó a la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.

Anteriormente, el gobierno nacional y el local habían declarado el estado de calamidad pública para agilizar las labores de rescate, ayuda y reconstrucción; además se comprometió a entregar subsidios de arriendo para damnificados por 750.000 pesos mensuales (unos 262 dólares) durante 3 meses, mientras se construyen nuevas viviendas para los afectados.

A principios de esta semana habían llegado a la zona afectada por la tragedia 4.000 kits de aseo, 1.000 ayudas alimentarias y 3.000 colchones.

El Ministerio de Salud de Colombia, por su parte, envió 500 kilos de medicamentos, insumos médico-quirúgicos, 5 mil litros de agua potable y una carpa hospital, e instaló tres albergues temporales como puestos de salud, para atender a los heridos.