Nota del editor: Camilo Egaña es el conductor de Camilo. Las opiniones expresadas en este artÃculo son exclusivas del autor.
(CNN Español) - Ya saben ustedes lo sensible que resultan ser los especuladores. Wall Street ha recibido al presidente Donald Trump con la algarabÃa y la danza de sus principales indicadores. El Dow Jones, que llevaba casi una semana de capa caÃda, súbitamente comenzó a sonreÃr. Pero eso no significa mucho, el Dow Jones es tan volátil como cualquier neurótico.
Para mà la única certeza a esta hora es que desde hoy tendremos que andar muy atentos a los arrÃtmicos mensajitos en Twitter y a la aterradora imprecisión con que se desplaza Trump por la vida, sobre todo por la vida de los demás.
Desde ya, todos hemos quedado a merced de lo que un fÃsico alemán, W. Heidelberg, -Premio Nobel de FÃsica 1932-, enunció como el principio de incertidumbre o principio de indeterminación, según el cual es imposible medir simultáneamente, y con precisión absoluta, el valor de la posición y la cantidad de movimiento de una partÃcula.
Más claro: en el mundo de los átomos, -que es también nuestro mundo-, la precisión con que se puede medir cualquier cosa es limitada y depende de una constante matemática.
Por tanto, ya no basta con caminar 45 minutos diarios ni echar mano de los manuales de autoayuda. Ni siquiera con una sesión semanal con el psiquiatra; ahora habrá que estudiar algo de matemática y fÃsica cuántica para saber cómo se sobrevive a la incertidumbre y al desasosiego extremos. Para no repetir con Carlos Fuentes aquello de "o yo no entiendo lo que está pasando; o ya pasó lo que yo estaba entendiendo".