(CNN) - El etÃope Feyisa Lilesa puede haberse convertido a sà mismo en un exiliado polÃtico debido a la forma en que ganó una medalla de plata en el maratón de los Juegos OlÃmpicos el domingo.
Cruzó la lÃnea de meta con los brazos cruzados sobre su cabeza en señal de solidaridad con el grupo étnico Oromo, el más grande en EtiopÃa y al que pertenece. Repitió la señal en una conferencia de prensa.
En una entrevista después de la carrera, Lilesa dijo que querÃa llamar la atención sobre la actual persecución del gobierno a los Oromo.
Por hablar, dijo, se puso a sà mismo en tal peligro que no puede regresar a casa.
"Realmente creo que me matarÃan", dijo – o encarcelarÃan. Algunos de los miembros de su familia ya están en prisión, contó, y está preocupado por la seguridad de su esposa y sus dos hijos.
Lilesa dijo que podrÃa quedarse en Brasil o ir a Kenya o Estados Unidos, dependiendo de si puede obtener un visado.
No está claro si su gesto afecte a su medalla. En el pasado, el Comité de los Juegos OlÃmpicos ha despojado de sus medallas a los atletas que realizan protestas polÃticas, como cuando los velocistas estadounidenses Tommie Smith y John Carlos hicieron el saludo del poder negro cuando recibieron la medalla en los Juegos de 1968.
Los Oromo constituyen representan al menos un tercio de la población de EtiopÃa, de 100 millones de habitantes. Sin embargo, han sido marginados durante décadas. Recientemente, las tensiones aumentaron ya que desarrollo promovido por el gobierno se lleva a cabo a costa de las tierras agrÃcolas de Oromo.
Y las enormes protestas de los Oromos han tomado las calles de EtiopÃa. Pero el gobierno sofocó brutalmente las manifestaciones, según informaron organizaciones como AmnistÃa Internacional y Human Rights Watch.
"En nueve meses, más de 1.000 personas han muerto", dijo Lilesa el domingo.
CNN no pudo confirmar esta declaración. Human Rights Watch dijo que desde noviembre, más de 400 personas han muerto y decenas de miles fueron detenidos.
En respuesta a las protestas y al informe de Human Rights Watch, Getachew Reda, ministro de Comunicaciones de EtiopÃa, dijo a CNN que la respuesta de las fuerzas de seguridad del paÃs seguÃan el protocolo normal de la policÃa para dispersar "alborotadores". También discutió el número de muertes.
Algunos de los manifestantes estaban armados con pistolas y granadas de mano, añadió.
En un informe sobre los Oromo, AmnistÃa Internacional dijo que al menos 5.000 miembros del grupo étnico fueron detenidos tras protestas pacÃficas o por la oposición al gobierno entre 2011 y 2014.
Lilesa ganó la plata el domingo con un tiempo de 2:09:54, terminando detrás de Liud Kipchoge, de Kenya, que terminó con un tiempo de 2:08:44.