Nueva York.- Como miembro activo de nuestra comunidad en esta ciudad, y en pleno cumplimiento del artículo 49 de nuestra Constitución que reza, ¨toda persona tiene derecho a expresar libremente sus pensamientos, ideas y opiniones por cualquier medio, me propongo continuar denunciando desaciertos, como también reconocer los aciertos que beneficien a los dominicanos.

Nuestra colectividad residente en esta ciudad y estados aledaños, con más de un millón de dominicanos, ha obtenido una de sus más reclamadas necesidades: la instalación de una oficina de la Dirección General de Aduanas (DGA) en esta Metrópoli.

He de reconocer que decenas de miles de quisqueyanos se beneficiarán con dicha medida, donde podrán informarse y tener certeza de lo que tienen que hacer antes de enviar un vehículo, declarar su mudanza o cualquier mercancía, que en muchos casos, por desconocer el procedimiento y las leyes, luego tienen problemas para retirar sus pertenencias en Aduanas dominicana.
 
Un decano de la diplomacia dominicana, Manuel Morales Lama, expresa que el Estado que no esté apropiadamente informado “limita  sus opciones estratégicas y tácticas” y consecuentemente se le imposibilita poder hacer frente a los desafíos externos con la firmeza y determinación requeridas; es decir, debe contar apropiadamente con eficientes mecanismos, tanto para informarse como para ser informados, y de igual modo poder informar oportuna y adecuadamente.

La oficina aduanal, que será instalada en la sede consular en el  1501 de Broadway, entre las calles 43 y 44, en Manhattan, deberá iniciar en febrero del próximo año, para que se informe pormenorizadamente a los que acudan allí en busca de orientación.
 
Lo que debemos hacer los dominicanos de aquí, sin importar bandería política, credo, raza, o religión, es apoyar esa iniciativa férreamente, para que ese compromiso hecho públicamente por el director de Aduanas-RD, ingeniero Fernando Fernández, en presencia de los principales sectores representativos de nuestra comunidad, no vaya a quedar en el olvido o retrasar su apertura anunciada para dentro de algunos meses, aunque él mismo negó que tal cosa pueda suceder.
 
Las estadísticas establecen que un 82% de los hogares en dominicana, tiene uno o más familiares instalados en esta Metrópoli y otros estados de los Estados Unidos.
 
Como lo cortés no quita lo valiente, hay que reconocer y valorar lo que el cónsul Félix Antonio Martínez manifestara, ¨esta apertura es uno de los logros más importantes de su gestión para la diáspora criolla radicada bajo su jurisdicción consular¨.

Al Interpretar que su función es velar por los intereses de los ciudadanos dominicanos que representa en Nueva York, Nueva Jersey, Pensilvania y Connecticut, hay que considerar como muy atinada su iniciativa de gestionar dicha oficina, lo que muchos han interpretado como un pago a los aportes de los criollos en ultramar a la estabilidad económica, la paz social y política de la RD.