Los enfermos mentales forman parte de nuestra cotidianidad. Los vemos a diarios por todas partes. En la mayoría de los casos, son gente pobres, andan por las calles, sucios, desnudos, hambrientos y harapientos, como si no tuvieran familia ni dolientes. Para ellos la basura es su comida si alguien, por caridad o solidaridad, no se detienen a darle de comer.

Eso seres humanos desprotegidos, marginados por la sociedad, pasan frio, hambre, duermen en las calles y  parques y como si todo eso fuera poco,  sufren burla por parte de las personas que no comprenden si situación y no son pocos los casos en que son abusados. No tienen quien le den sus medicinas ni los atienda con dignidad. Esta es la realidad de los enfermos mentales de este país.

Mientras esos seres humanos, normalmente de escasos recursos económicos, sobreviven en su tragedia social,  ante la falta de responsabilidad del Estado, los cuerdos, que lógicamente no son “locos”, tienen de que vivir, un techo, alimentación, ropa, cariño, comprensión y medicina. Y pueden pagar los servicios de un medico de un psiquiatra o contar con las facilidades que le da su estatus de acceder a una consulta, con un seguro medico, público o privado.

El paciente psiquiátrico también tiene derecho a una vida digna y más humana, más decente y ese tétrico panorama solo  puede cambiar si quienes somos conscientes de realidad, especialmente el Estado dominicano, juntamente con los profesionales y los familiares de personas en esa condición, ponemos cada uno nuestros granitos de arena.

De tener el cariño y el cuidado de su familia, atenciones, asistencia medicas y los medicamentos necesarios que necesitan para su tratamiento y rehabilitación, sobre todo contar con hospital psiquiátrico  bien equipado y que funcione, muchas de esas personas tuvieron un mejor destino y final menos infeliz.

Enfermos violentos

Un problema que también se presentar con los enfermos mentales que las calles rodando como animas en pena, sin rumbo ni domicilio fijo, es que muchas  de personas, que no son dueños de con conducta ni de su equilibrio emocional, presentan un comportamiento violento, que ocasionalmente pone en peligro su integridad física y a los demás ciudadanos de su entorno

Para nadie es un secreto que hay enfermos mentales que son incontrolables, porque no reciben las atenciones médicas que necesitan y es justamente la falta de atenciones medicas lo que provoca que esos enfermos se conviertan en una problemática que afecta a la sociedad y es una triste realidad, pero que no tiene doliente.

Es muy preocupante que en los modernos hospitales del sistema nacional de salud, no cuenten con departamentos y unidades especializadas donde se atienda a esos enfermos.

Lo recomendable es que el estado construya hospitales psiquiátricos que funciones las 24 horas, donde estos enfermos reciban una adecuada alimentación y asistencia médica y lo que los que estén en las calles,  sean supervisado por unidades móviles que procure  higienizarlos, dotarlos de ropas y los obligue los ingerir sus medicamentos que permitan controlar sus afecciones.

Par lograr esa meta, vigente en países de la región, lo más recomendable es que el Estado, a través del Ministerio de Salud, asuma su responsabilidad, tal y como ordena la ley 12-06, sobre Salud Mental, que tiene por objeto regular el derecho a la mejor atención disponible en materia de salud mental de todas las personas y que se disponga de manera administrativas la creación de departamentos siquiátricos en todos los hospitales públicos de todo el país.