La agencia calificadora Fitch elevó la calificación de República Dominicana. Opina que la perspectiva de calificación a largo plazo del país es estable y prevé un crecimiento de 6.2% para este año y de un 5% en 2016. Sin embargo, la agencia alerta ya de los niveles de deuda del país, aspecto respecto al cual han expresado preocupación también los empresarios.

Nuestro nivel de endeudamiento da ya que pensar. Ha contribuido la actual correlación de fuerzas políticas; cuando el partido oficial también controla el Poder Legislativo, el endeudamiento se facilita.

Prevenir la desestabilización dependerá de seguir alcanzando un desempeño favorable de la economía, pero nadie nos despinta una nueva “reforma” fiscal tras las elecciones de mayo, que –ojalá-, enfatice en racionalizar el gasto público.