Favorezco las opiniones provenientes de personas de reconocida capacidad y conocimientos, de que Cuba no representa peligro para el turismo dominicano, atendiendo lo consolidado de la experiencia dominicana.
Pero tomando en cuenta el refrán: “Camarón que se duerme se lo lleva la corriente”, sería pertinente que los operadores locales se cuidaran de un exceso de confianza y mejor tomen prevenciones a tiempo, a fin de no dormirse en sus laureles y evitar que nos cojan “asando batatas”.
Con la dinamización de su economía por la reapertura de relaciones con Estados Unidos, Cuba estará en mayor capacidad de competir en turismo y no desaprovecharán esta gran oportunidad.
Los cubanos siempre han tenido un gran potencial creativo y este poder dormido apuntalará.