Casi todos los republicanos han expresado abiertamente que están en contra del acuerdo, diciendo que establece estándares débiles para que los inspectores internacionales puedan monitorear si Irán está cumpliendo con lo establecido y le permitirÃa construir armas nucleares en algunos años. Pero sólo dos senadores demócratas –Chuck Schumer de Nueva York y Bob Menendez de Nueva Jersey– anunciaron que se oponen.
El acuerdo, que tomó años para que las naciones del P5 + 1 lo negociaran ha sido el objeto de un intenso trabajo de lobby por parte de los oponentes, pero su campaña de miles de millones de dólares falló para hacer muesca en los legisladores demócratas a los que les estaba apuntando.