Han pasado muchos años desde que iniciamos, desde las gradas de la antigua DIGENOR, la difusión del concepto de Sistema Nacional de la Calidad. Hoy la ley que redactáramos bajo la supervisión del Instituto de Metrología de Alemania (PTB) y de otros organismos de la región relacionados con los temas de la calidad, es parte del orden jurídico nacional. 

La promulgación de una ley nunca deja ver el esfuerzo que está detrás, es decir, el conjunto de actividades que son necesarias para encaminar una iniciativa legislativa. El esfuerzo es mayor cuando se trata de cambiar un orden respecto a una temática que es esencialmente técnica, casi en todos sus aspectos fundamentales. Múltiples seminarios, conferencias, talleres, encuentros con stakeholders, pasantías, foros y consultas fueron necesarios para que finalmente lográramos la aceptación del concepto por parte de las autoridades y de un número considerable de empresarios que ya saben cómo se construye hoy la competitividad de las organizaciones. Hacia finales de 2012 el documento inicialmente propuesto, en una versión más simplificada y con sustanciales mejoras de forma, fue finalmente adoptado como ley por el Gobierno Dominicano. 

Así nace el Sistema Dominicano para la Calidad (SIDOCAL).

En estos días me he reunido con empresarios y técnicos del sector oficial. 

De esos encuentros salgo con la duda de si realmente se entiende a cabalidad qué es realmente el SIDOCAL. Muchos siguen entendiendo que el principal instituto del Sistema, el Instituto Dominicano para la Calidad (INDOCAL), mantiene las funciones regulatorias y punitivas de la antigua DIGENOR. Así, lamentablemente, cuando oigo hablar del INDOCAL pienso que se habla de la DIGENOR, y esto significa tener una ley esencialmente distinta, revolucionaria, con el mismo discurso ineficaz que prevaleció durante tres décadas. O lo que es lo mismo: hemos cambiado la base legal de sustentación del Sistema Nacional de la Calidad pero el enfoque, el pensamiento, la visión siguen siendo los mismos.

Esto puede dañar o tergiversar severamente una iniciativa que, por definición, revela grandes oportunidades para las empresas, el Gobierno, el proceso nacional de innovación, las universidades y centros de investigación, y el comercio exterior dominicano. Veamos algunos aspectos cruciales para el correcto entendimiento de los roles del nuevo Sistema.

a) El SIDOCAL es un engranaje no punitivo, no regulatorio, no persecutor. En general, sus objetivos son ofrecer una amplia gama de servicios técnicos a todos los sectores de la sociedad. El soporte técnico posible, consignado por la ley, abarca calibraciones, verificaciones metrológicas, aprobación de modelos de instrumentos de medición, normas, asistencia a los ministerios en sus tareas de elaboración, adaptación o armonización de reglamentos técnicos, ensayos confiables, certificación de sistemas de gestión de la calidad y ambiental,  y de productos, procesos, instalaciones y personas. 

Uno de los más importantes servicios del Sistema es patentizar las competencias técnicas de los organismos que evalúan el cumplimiento o la conformidad, tales como los laboratorios de ensayos y de calibración, las entidades de certificación y los organismos de inspección. Esa comprobación o atestación formal de que los entes que evalúan y certifican el cumplimiento de los requisitos técnicos son competentes para actuar en el ámbito que definen su perfil institucional (ensayos, calibración, inspección, verificación) se llama acreditación, función que corresponde al Organismo Dominicano de Acreditación (ODAC). 

Todos estos servicios tienen un carácter voluntario: usted los compra si entiende que ellos les reportan algún beneficio o porque, entendiendo eso o no, las autoridades reguladoras lo exigen (ministerios, direcciones gubernamentales, Pro-Consumidor).

b) Un caso particular en el que se suele confundir el carácter voluntario del Sistema es el de la Metrología Legal, es decir, el campo de la metrología que se ocupa del aseguramiento de las mediciones en las áreas que afectan directamente los intereses de los consumidores y usuarios. Los instrumentos y equipos para determinar volumen, temperatura, longitud, pesos, composición o dosificación de substancias, flujo de corriente eléctrica, presión, etc. deben ser verificados por la autoridad competente para determinar si los mismos están dentro de las tolerancias permitidas en normas y reglamentos. Al INDOCAL corresponde la supervisión metrológica, la cual incluye la aplicación de todos los controles reglamentarios sobre la fabricación, importación, instalación, uso, mantenimiento y reparación de los instrumentos de medición.  

¿Obliga el INDOCAL a los establecimientos comerciales, a las clínicas, hospitales y a otros actores a someter al escrutinio técnico sus instrumentos de medición? 

Ciertamente, todos los instrumentos de medición sujetos al control metrológico legal deben ser verificados por el INDOCAL. Este instituto certifica la conformidad de estos instrumentos y equipos con las normas y reglamentos correspondientes, pero no obliga a nadie a recurrir a sus servicios sobre el particular. Quienes exigen las certificaciones, las marcaciones o los sellos de cualquier tipo del INDOCAL, como únicas constancias aceptables de que tales instrumentos de medición funcionan conforme a los requisitos establecidos en normas y reglamentos, son los reguladores estatales. 

Es decir, los actores del mercado demandan los servicios del INDOCAL en materia de Metrología Legal porque de no hacerlo estarían expuestos a las sanciones de los reguladores gubernamentales, por ejemplo, de Pro-Consumidor. Es lo mismo que decir que la autoridad regulatoria delega la tarea técnica a un tercero mientras ella se queda con los aspectos meramente punitivos y de vigilancia. En realidad, la autoridad nunca debería ser juez y parte: verificar (comprobar si los instrumentos de medición están dentro del rango de las tolerancias permitidas) y al mismo tiempo imponer sanciones, como ocurría en el caso de la DIGENOR.



c) El SIDOCAL sirve a todos los sectores de la economía y la sociedad. Sus servicios son de carácter transversal: lo mismo sirven a una cadena de valor completa, que a un eslabón de la misma; ayudan a una mediana empresa lo mismo que a una grande, al Gobierno lo mismo que al sector privado, al comercio interno igual que al comercio exterior. 

Todas las empresas necesitan normalizar sus productos, procesos y sistemas; todas requieren implantar buenas prácticas de producción, higiene y agrícolas; todas necesitan calibrar y verificar sus instrumentos de medición; grandes y pequeñas, con mucha frecuencia, están obligadas a llevar muestras de sus productos a los laboratorios para comprobar el cumplimiento de normas y reglamentos; todas, cuando salen fuera de las fronteras nacionales, se ven compelidas a presentar certificaciones de calidad, inocuidad, seguridad y buenas prácticas. Tanto las unidades productoras como los consumidores quieren tener la certeza de que las certificaciones de conformidad son expedidas por organismos competentes o acreditados. Todo esto es el SIDOCAL. 

d) No debemos seguir confundiendo el término “instrumentalización” con “soporte”. A menudo se entiende que lo que podemos “instrumentalizar” a favor de nuestros intereses es lo que realmente nos ofrece un soporte técnico eficiente. El SIDOCAL tiene el potencial de ofrecer un soporte técnico a las organizaciones jamás practicado en República Dominicana siempre que se respeten su integridad, sus principios y su clara lógica funcional. 

Como hemos subrayado en otras entregas, la eficiencia del Sistema recién aprobado (todavía no implantado) depende del reconocimiento internacional de sus institutos porque no se debe perder de vista que existe, funciona y es reconocida a escala global una institucionalidad de la calidad que formula reglas, directrices, normas, recomendaciones y orientaciones que deben ser aplicadas o tomadas muy en serio por las autoridades.

Por las razones expuestas, las nuevas autoridades del SIDOCAL a ser seleccionadas mediante concurso público, deberían por lo menos entender profundamente su naturaleza técnica distintiva, lógica funcional, principios rectores así como las interrelaciones básicas de los componentes que lo definen.