Agliberto Meléndez, cineasta, director, guionista, productor de cine, con estudios de economía en universidades de Estados Unidos, estudios de cine en universidades de la Unión Soviética, profesor universitario en diferentes universidades dominicanas y una trayectoria cultural e intelectual de hombre integro preocupado por la problemática social de nuestros pueblos, quien escribe este breve escrito tuvo el privilegio de conocerlo en el Club de los Profesores de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), donde esa noche como de costumbre acudí a cenar solo e inesperadamente me encontré con un joven y aguerrido abogado de nombre Héctor, quien junto a mi trabajamos en el colegio de abogados de la República Dominicana.

Al encontrarnos sorpresivamente en este Club, este joven jurista se alegró bastante e inmediatamente me invitó a su mesa donde tuvo la gentileza de presentarme a su amigo Agliberto Meléndez quien, como todo un caballero, se paró de su silla donde me extendió las manos, me miró fijamente a los ojos y sin pérdida de tiempo alguno me dijo que se llamaba Agliberto Meléndez.

Fue entonces cuando iniciamos un dialogo cultural que sorpresivamente tomó un giro inesperado, cuando mi amigo Héctor me informó que su amigo Agliberto era el productor y conductor de aquella película de los años 80 llamada Pasaje de ida que, como todos sabemos, es la película pionera en el cine dominicano que sentó las bases de lo que hoy es la industria cinematográfica de este país, impulsada por la ley general de cine 108-10 en el gobierno del Ex presidente Dr. Leonel Fernández.

Tiempo después de aquella inolvidable tertulia cultural, volví a reencontrarme con Agliberto pero en esta ocasión de una manera diferente: en dos entrevista sucesivas que le realizaron en los matutinos el Caribe y Diario Libre de la ciudad capital.

En la primera entrevista del matutino el Caribe, nuestro amigo Agliberto expresó lo siguiente: “En la película que realicé sobre el Dr. Peña Gómez, el presidente Fernández nos hizo un aporte significativo. Ya una película se hacía con 50 millones y los únicos que yo tenía eran los que me había dado el presidente Fernández y mis ahorros”. (El Caribe, páginas 20 y 21, de fecha 25 de Junio del 2015).  

Semana después, el afamado cineasta manifestó: “No tengo patrocinio de mi película ni de los amigos ni de los enemigos de Peña Gómez, por eso tengo que agradecerle al presidente Leonel Fernández que fue el único que me ha ayudado en esto. Incluso me ha dado facilidades, apoyo y aliento”.  (Entrevista en el matutino Diario Libre, donde Agliberto anuncia el estreno de la película para el mes de Diciembre).

Y no podía ser de otra manera. De los pocos políticos dominicanos, el único que siempre le reconoció sus meritos al Dr. Peña Gómez fue, precisamente, el Dr. Leonel Fernández. No podemos olvidar que en la contienda electoral del año 1996 el Dr. Fernández con mucha cortesía retó al Dr. Peña Gómez a un debate electoral  donde  se plantearían los acuciantes problemas de la agenda nacional.

Al Dr. Peña Gómez no aceptar este debate el Dr. Leonel Fernández, con la misma cortesía, se lamentó de que su oponente no aceptara su propuesta aclarando que respetaba su posición y que no obstante a esta negativa seguía respetándolo como un gran líder de dimensiones nacionales e internacionales.

Más aún, tampoco podemos olvidar que ya siendo Presidente de la República en año 1998 el presidente Fernández acudió al velatorio del Dr. Peña Gómez en el centro olímpico Juan Pablo Duarte, donde una multitud loca y apasionada agredieron al presidente Fernández lanzándoles botellas, papeles, hielos u otros objetos contundentes.

Como es costumbre del Dr. Leonel Fernández, dada su conocida nobleza de corazón, no le dio importancia a estas agresiones injustificadas ordenándole a su seguridad personal de que nadie furea apresado ni mucho menos molestado, al considerar estas agresiones como manifestaciones naturales de un masa de perredeistas frustradas y desorientadas que veían en su líder fallecido las esperanzas rotas de no volver nunca más al poder.

Hay que señalar, para una mejor ilustración de los amigos lectores, que antes de su muerte el Dr. Leonel Fernández visitó en su lecho de enfermo al Dr. Peña Gómez en la ciudad de New York, donde mi amigo el Viceministro de Turismo Delfín Ventura me contó que el Dr. Peña Gómez le pidió al presidente Fernández que no abandonara sus familiares, petición ésta que el Dr. Fernández ha cumplido a cabalidad, porque en todos sus gobiernos a colocado en importantes posiciones publicas a  José Francisco Peña Guaba hijo del extinto líder dominicano. 

Que me digan ahora los amigos lectores cómo se le llama o cómo se conocen estas diáfanas actuaciones del Dr. Leonel Fernández.