MManny Pacquiao, tras su derrota el pasado dos de este mes en Las Vegas, Nevada ante Floyd Mayweather Jr, se muestra indeciso.

Indeciso porque todavía no tiene la decisión (oficial) de su permanencia en los ensogados... ¡o si cuelga los guantes!

Si me preguntan cuál es el futuro (inmediato) de Pacquiao, daría esta respuesta: “Un futuro gris”.

Siento mucho respeto por este sensacional boxeador de Filipinas, ganador de siete coronas mundiales en diferentes categorías, pero siempre hay un final en el camino de la gloria.

Porque el estrellato no es para siempre. En ningún deporte el
atleta puede considerarse como “eterno”. Los ejemplos sobran.

Grandes atletas por necesidad (natural) han tenido que irse del escenario de competencia cuando ya sus facultades no dan más y “se acaba el talento”.

Pacquiao, después de ser noqueado -restando apenas un segundo para concluir el sexto round- por Juan Manuel Márquez tuvo un positivo retorno.

El sorpresivo nocaut que le asestó JM Márquez se registró el fatídico ocho de diciembre de 2012, en Las Vegas.

Sin embargo, después de aquella amarga derrota y despojado de su corona welter, regresó otras cuatro veces al cuadrilátero con tres éxitos…y una derrota mostrenca ante Timothy Bradley a quien, en la revancha, derrotó.

El tiempo dirá

Será el tiempo el que dirá si finalmente Pacquiao sigue o se queda en el boxeo activo.

Lean su más reciente declaración: “Me gustaría tener una revancha con Floyd Mayweather. La deseo. Pero mis prioridades inmediatas son mi hombro, mi papel como diputado y mi familia”.

No obstante, cree que “el tiempo de su retiro del boxeo podría estar cerca”. Pero no da una clara señal de que se irá de los cuadriláteros. Desde este rincón de la región del Caribe, donde el boxeo gusta mucho, este humilde redactor le aconseja a Pacquiao a que ¡se vaya ya! Que se sane del hombro derecho y disfrute sus millones. Tranquilo, Pacquiao. ¡Eres una leyenda!