APUNTE.COM.DO.- Ferroviária y Brusque protagonizaron un partido cargado de tensión en el estadio Fonte Luminosa de Araraquara, correspondiente a la tercera jornada del cuadrangular final por el ascenso de la Série B brasileña. El conjunto local terminó imponiéndose 3-2 con una remontada en el tiempo añadido, después de que el encuentro quedara marcado por una provocación del delantero visitante Petterson y por la posterior respuesta de los futbolistas de Ferroviária.
El partido comenzó con ventaja para Ferroviária, que se adelantó gracias a un gol de Maranhão. Sin embargo, Brusque reaccionó y dio vuelta al marcador con anotaciones de Marlyson y Cipriano, colocándose 2-1 en el marcador cuando el encuentro se acercaba a su tramo final.
Fue entonces cuando Petterson cobró protagonismo en un saque de banda. El atacante sonrió hacia los rivales y simuló un pase con la pierna colocada por detrás de su cuerpo, como si estuviera estirando el músculo. Ese gesto, asociado en Brasil a un recurso popularizado por el delantero Deyverson, provocó el malestar de los jugadores y del banco de Ferroviária.
La provocación derivó en cruces y empujones cerca de la línea de banda. El encuentro, que ya tenía la importancia de la pelea por el ascenso, entró en un tramo de alta tensión que se mantuvo hasta el final.
El empate de Ferroviária llegó en el minuto 46 del segundo tiempo. Tras ese gol, uno de los futbolistas corrió hacia Petterson para empujarlo al pasar. Luego, un compañero le gritó el tanto prácticamente en la cara. Pero la situación no terminó ahí: en la remontada, que se concretó seis minutos después en la última acción del partido, los jugadores locales volvieron a recordar a su rival.
Después del gol definitivo, los futbolistas de Ferroviária se dirigieron a una cámara de transmisión y reprodujeron el movimiento que había hecho Petterson. La celebración funcionó como respuesta a la acción que había generado el conflicto en el tramo final del encuentro.
Con la victoria, Ferroviária quedó como líder del Grupo C con siete puntos en tres jornadas, mientras que Brusque sumó cuatro unidades.
El entrenador de Ferroviária, Rogério Correa, consideró que su equipo no debió permitir que la situación afectara su comportamiento. El técnico cuestionó la reacción de sus dirigidos, aun cuando el resultado final favoreció al conjunto local. "Soy de la vieja escuela del fútbol, creo que es parte del juego. Cometimos un error y perdimos un poco la cabeza, no deberíamos habernos dejado llevar por eso", afirmó Correa.
El entrenador sostuvo que el análisis no debía depender del resultado. "Ahora decimos que todo salió muy bien porque logramos darle la vuelta a la situación. Si no lo hubiéramos logrado, nos estaríamos quejando de que perdimos la cabeza en ese momento. Así que, en mi opinión, no fue una actitud positiva. Hablaremos durante la semana", agregó.
Los equipos volverán a enfrentarse este domingo en el Arena Simon, en el interior de Santa Catarina. Correa anticipó que su principal objetivo será impedir que la rivalidad surgida en Araraquara condicione el desarrollo del encuentro. "Somos un gran equipo, igual que el Brusque. Vamos a jugar al fútbol, no hay lugar para la confrontación ni para perder los nervios", declaró.
El técnico también señaló que sus futbolistas deben mantener el foco en el juego. "No podemos caer en provocaciones, si las hay, ni ponernos a fanfarronear y perder jugadores. Vamos a jugar al fútbol como siempre, buscando la victoria para acercarnos a la clasificación", completó.