Desde aquellos lejanos días en que fue nombrada como una simple fiscal adjunta en Santiago de los Caballeros, yo me dediqué inmediatamente a darle seguimiento a la trayectoria de la licenciada Yenni Berenice Reynoso, porque me llamó poderosamente la atención que este nombramiento recayera en la persona de una mujer joven, inteligente, frágil, con una apariencia más de monja que de abogada y, sobre todo, amante de la exquisita poesía como la del renombrado escritor argentino Jorge Luis Borges quien es, justamente, su poeta preferido.
Esta última cualidad que posee la fiscal Reynoso de una inclinación natural hacia la poesía fue lo que me provocó profundas inquietudes porque, precisamente, mi inclinación primigenia es la poesía.
Dado que siempre reconocemos que este tipo de personalidades que tienen una afición hacia la poesía generalmente son poseedores de un alto potencial cultural que los convierte, tarde o temprano, en grandes investigadores que es uno de los requisitos primordiales para llegar a ser un o una fiscal exitosa.
Fue en ese contexto que les comenté a muchas personas vinculadas a la comunidad jurídica, principalmente a la Licda. Carminia Caminero Sosa, que está recién nombrada fiscal adjunta llamada Yenni Berenice Reynoso estaba destinada a realizar una encomiable gestión administrativa que la iba a catapultar a roles estelares en el ámbito jurídico.
Y, en efecto, así ha sucedido. Su peculiar estilo de trabajo, muy parecido al nuestro, tiende a dimensionar la calidad profesional sin escatimar esfuerzos, sacrificios, tiempo y trabajo.
Ambos juristas, tanto ella como yo, sostenemos la tesis de que la labor del Ministerio Público debe realizarse ininterrumpidamente de lunes a lunes y sin un horario fijo. En pocas palabras, esta labor requiere de una entrega permanente y desinteresada que la convierte en algo así como un apostolado.
Al llegar a este punto es entonces donde se requiere la suficiente grandeza para reconocer que somos simples mortales. De no llegar a este profundo reconocimiento lamentablemente caemos en el endiosamiento que es, precisa decirlo, lo que le ha sucedido a nuestra Honorable Magistrada que fue nombrada sin el tiempo reglamentario de los dos años de ejercicio que exige la ley.
Y de todos los errores que ha cometido nuestra magistrada, el más notorio ha sido en contra del Ing. Víctor Díaz Rúa a quien un grupo de chantajistas profesionales le instrumentaron una querella temeraria ante su despacho donde posteriormente fue retirada por estos mismos desaprensivos porque se dieron cuenta que esta querella carecía de fundamentos jurídicos.
Aun así, la pretendida infalible Magistrada continuó la acción pública vulnerando de paso con los siguientes principios jurídicos y constitucionales: el derecho a la defensa, la presunción de inocencia, el derecho a la igualdad entre las partes, abusos de poder, presentación de acusación y ejercicio temerario del Ministerio Público, deslealtad profesional, rompimiento del equilibrio de los poderes públicos al endilgarle a la jueza actuante acusaciones peligrosas sin aportación de pruebas, etc.
Su comportamiento a todas luces irracional ha provocado una serie de cuestionamientos públicos que la están emplazando, con o sin razón, a que le explique al país en la mayor brevedad posible si es cierto o no que en este caso del Ing. Víctor Díaz Rúa sectores encumbrados de poderes han estado buscando alguna impunidad.
Las diferentes personalidades e instituciones a la que nos estamos refiriendo son las siguientes: el Dr. Julio César Terrero Carvajal, ex presidente del Colegio de abogados, el Dr. Servio Tulio Castaño Guzmán, vicepresidente ejecutivo de la finjus, el Dr. Julio César de la Rosa, presidente de ADOCO, las asociaciones y federaciones de jueces nacionales e internacionales, los periodistas Juan Bolivar Diáz, Melvin Matews, el político e intelectual izquierdista Narciso Isa Conde, la Dra. Rosalía Sosa, representante de participación ciudadana, y otras personalidades y sectores de la sociedad civil que no vamos a mencionar por razones de espacio.
Ante esta disyuntiva la endiosada procuradora fiscal del Distrito solamente tiene dos caminos: o renuncia o responde con responsabilidad estos cuestionamientos públicos.
Ahora estamos a la par, es decir, estamos en partes iguales: así mismo como la endiosada fiscal le molesta que la tomen por estúpida, así mismo la ciudadanía no se va dejar tomar como estúpida de sus manipulaciones mal intencionadas a la opinión pública con el único objetivo de seguir su camino hacia el endiosamiento.