Robert Vargas / Opinión

Una buena amiga peledeísta, conocedora al dedillo de las interioridades de los pleitos en el PLD, me dijo que estaba muy extrañada por que yo no había opinado sobre la crisis que amenaza con despedazar a su organización.
 

Ayer, me visitó otro entrañable amigo del PLD vinculado estrechamente a las más altas instancias de esa entidad y me pidió mi opinión sobre el mismo conflicto.

Otros han hecho lo mismo.

Todos saben que yo no soy peledeísta, aunque tengo en esa organización respetados y excelentes amigos que me distinguen, tal como yo lo hago con ellos.

A cada cual le he diho lo que pienso.

Sin embargo, mi visión y punto de vista es el de un observador que está fuera del conflicto y que, es muy seguro, que desconoce muchas aristas del problema.

Aún así, les voy a expresar mi criterio particular, conciente, como estoy, de que se trata de un problema de los peledeístas que, sin embargo, afecta a todo el país.

Vamos por parte.

Se puede o no estar de acuerdo con Leonel Fernández y su estilo de gobernar, pero tengo la percepción de que el presidente del PLD está bajo un fuego despiadado del danilismo, que busca destrozarlo políticamente tan pronto como le sea posible.

Aquel día, poco después de asumir la presidencia de la República, Danilo Medina le dijo al país que encontró un maletín repleto de facturas.

Esta expresión marcaba en sí misma una imputación contra su predecesor, que durante la campaña electoral se colocó a la vanguardia en uno de los "frentes", mientras mandaba a su mujer a encabezar "otro frente" para cerrarle el camino a Hipólito Mejía.

Es cierto, Danilo encontró muchas facturas. Creo que, de alguna manera, esas facturas le ayudaron a ganar la Presidencia.

Por tanto, al tirarselas en cara, Danilo actuaba como un "mal agradecido".

Poco después, fue Temístocles Montás, uno de los "genios" peledeístas de la de la economía quien le habló al país de que su anterior jefe le había dejado a la nación un déficit cuasi fiscal por una suma astronómica.

O sea, en el Gobierno de Medina comenzaron desde el principio a hacer añicos la imagen de Fernández, el mismo hombre que habría usado el "poder del Estado" para aplastar al  sanjuanero ahora presidente algunos años atrás.

De  Medina se comenta que es un hombre supuestamente rencoroso, que no olvida ni perdona a sus adversarios.

Después de las revelaciones del maletín y del déficit aquellos, continuaron brotando hechos que se convirtieron en indicios de que el propósito era destruir a Fernández.

Con él, el danilismo ha golpeado sin piedad a los seguidores del expresidente, quienes ahora parece que están en la oposición, no en un gobierno de su partido.

Medina y los suyos dan la sensación de que actúan por venganza y de que están dispuestos a destrozar a Fernández y a quienes le respaldan.

Así las cosas, al ex presidente no le queda más alternativa que pelear por sobrevivir porque, cuatro años más de Danilo en el poder significarían su muerte política.

Mi percepcion es que Leonel y los suyos se han dado cuenta de que Danilo y quienes lo acompañan se comportan no como sus compañeros de partido, sino como sus enemigos.

Por tanto, estamos en medio de una "guerra" entre dos bandos de un mismo partido, solo que ahora es  uno el que tiene el control del poder del Estado.. ¡Y sabe usarlo!

En ese pleito, ya hay demasiadas heridas.

Si Leonel permite que Danilo sea otra vez presidente, puede despedirse de la vida política porque de alguna manera tanto él como sus más cercanos colaboradores serán destrozados, si es necesario, usando los tribunales, tal como hizo Joaquín Balaguer con Salvador Jorge Blanco.

En el caso de Danilo Medina, tras las bellaquerías que le ha hecho su gobierno a Fernández, es muy posible que quienes ahora estan en el poder teman verse fuera de él y que el poder lo tenga el ahora ex presidente.

Sospechan que Fernández les hará pagar todas. Las verdes y las maduras, tal como le hacen a él ahora.

Sin embargo, los dos bandos se necesitan para mantener a uno de los dos en el poder.

Cuando Fernández era presidente, los danilistas tenían acceso a todas las dependencias oficiales para gestionar soluciones a sus seguidores.

Ahora, cuando Danilo es el presidente, a los leonelistas los tratan como si fueran "perros sarnosos" y los que son empleados del Gobierno ni se atreven a hablar mucho de sus simpatías por temor a ser cancelados.

En las elecciones del próximo año, Danilo es muy difícil que sea presidente de nuevo sin el concurso de Leonel y los suyos.

Por igual, es extremadamente difícil que Leonel sea presidente de nuevo sin el concurso de Danilo.

Por otra parte, percibo que Danilo no está tan fuerte dentro de su partido como lo han querido mostrar.

Incluso, creo que su otrora poderoso equipo está algo maltrecho por culpa del presidente.

Al menos en Santo Domingo Este, un municipio poderoso electoralmente hablando, el danilismo está en franco declive porque Danilo se olvidó de los suyos al día siguiente de ganar las elecciones.

Desde ese día, se rodeó con gentes cuyos nombres nadie conocía.

Se olvidó por completo de aquellos compañeros de la base a quienes les pedía que hicieran compromisos contando con él.

Quienes así lo hicieron, ahora "se les cae la cara" de la vergüenza porque no pueden responderle a nadie.

En otro orden, desde su reunión en Juan Dolio, el Comité Político del PLD, controlado por el danilismo, se sumergió en la ilegitimidad. Es legal, pero ya no es visto como legítimo por una parte de los peledeístas que han decidido no hacerle caso a sus directrices.

Peor aún, en toda la historia del PLD nunca antes nadie se había atrevido a desafiar a ese organismo impunemente.

En conclusión, el PLD está en el peor momento de su historia, parece que va rumbo a la división y rumbo a ser sacado del poder, por un PRM que comienza a ser cortejado por los poderes fácticos.

¿Quién es el culpable de esta crisis en el PLD?

Desde mi punto de vista, el amor...si, el amor al dinero, no al lema de "servir al partido para servir al pueblo".