Fuera de cámara 
¡… Mal manejo de Danilo!

Danilo Medina no fue inteligente en su planteamiento sobre el relevo de liderazgo en el Partido de la Liberación Dominicana, porque en la situación de ventaja en la que se hallaba, debió tenderle “puente de oro” a Leonel Fernández abriéndole la esperanza de retorno en 2020.

En cambio, planteó que la reforma constitucional que se propone el PLD tiene el fin ulterior de renovar el liderazgo del partido implantando el modelo electoral norteamericano de dos períodos y fuera para siempre… Empezando por él y obviamente abarcando a Leonel que ha sido Presidente tres veces.

Por supuesto, los ánimos estaban enconados el domingo cuando se produjo el lance entre los dos líderes del peledeísmo… Leonel fue inicialmente agresivo reiterando su teoría de que no es ético que un Presidente modifique la Constitución para beneficiarse de ella… … Y Danilo le respondió soberbio recordándole sus apoyos del pasado y enrostrándole que en cierto modo la carencia de ética radica en un mesianismo desfasado que le cierra la puerta a las generaciones del futuro.

Se escucharon muchas cosas en la reunión del domingo en Metro Country Club, y al terminar el día todo el mundo estuvo de acuerdo en que al parecer sirvió de poco el encuentro previo de ambos líderes en la primera hora de la mañana en la casa del empresario Luis Asilis.

Faltó el caramelo de rigor… 
El discurso de Danilo dejó en los presentes la impresión de que a Leonel lo estaban despachando a la jubilación, aunque no haya sido esa la intención.

Si la reelección del dieciséis es el paso previo a la promoción de nuevos líderes que encarnarán las candidaturas del futuro, es lógico suponer que se da por extinguida la vigencia electoral de Leonel.

Pero resulta que los liderazgos no se jubilan por decisión de terceros.

Danilo reaccionó a una provocación de Leonel que quiso en todo momento presentarse como la víctima de un partido al que él siempre ha dado más que recibido, y en ese contexto fue que citó los “despojos” de que fue víctima en el pasado y el “desprendimiento” del 2000 y 2012, en ambas ocasiones relevado por Danilo en la candidatura presidencial.

Nadie en esa reunión de 35 dirigentes peledeístas ignoraba cómo se expresaba la co-relación de fuerzas entre Danilo y Leonel… Y eso obligaba al Presidente a ser magnánimo y a comprender el momento difícil en que se encontraba el expresidente.

Debió ser tolerante frente a esas “provocaciones” de Leonel y proponerle una fórmula amigable y salomónica. Que él, Danilo, tiene a mano… 

¡Que vuelva en el 2020…! 
En vez de plantear el salto de garrocha, Danilo debió ser más prudente y sugerir que Leonel vuelva en el veinte después de reponerse de las abolladuras severas que le han infligido a su imagen.

Pero, además, debió proponer la reelección de los leonelistas que están en el Congreso y en los ayuntamientos.

Esa será la única condición que eventualmente pondrán los legisladores que siguen a Leonel no sólo para apoyar sino también para hacer suya y promover la reforma constitucional que exige la reelección en el dieciséis.

Se sabe que se están haciendo esfuerzos para lograr un acercamiento entre los dos líderes peledeístas, pero el domingo en Juan Dolio se escucharon muchas cosas urticantes entre dos figuras que siempre se han reciprocado apoyos para mantener la vigencia en el liderazgo de un partido de genios…