De la “olla” de inicio de año, a las vacaciones de Semana Santa. De la criminalidad a la reunión del Comité Político del PLD. La atención nacional cambia rápidamente de un tema a otro. Aunque pareciera, eso no sucede estrictamente en función de la variación circunstancial, sino por efecto de que las personas fijamos la atención según discriminemos.

Bajo esa capacidad, la palabra “atención” hoy se considera clave en la felicidad, pues ésta se construye o destruye en conformidad con dónde centramos aquella. Todos tenemos problemas, cosas negativas que pensar. Pero no nos atormentan cuando no ponemos nuestra mente en ellos. Controlar dónde estará nuestra atención -en lo bueno o en lo malo-, salva nuestro espíritu.