Correo de los lectores

Una medida atinada

Señor director:

Muy saludable resultaría para el descongestionamiento del tránsito del Gran Santo Domingo la medida tomada por el director de la Autoridad Metropolitana del Transporte –Amet-, general Pablo Arturo Pujols en el sentido de remolcar las “chatarras” que dormitan en las calles, así como los objetos que obstruyen el paso peatonal.

En ese sentido, el vocero de esa institución, coronel Diego Pesqueira, afirmó que la medida tiene como propósito la recuperación de espacios públicos.

Esto, en la práctica, la sociedad le daría su visto bueno, su apoyo. Sin embargo, para ponerle la tapa al pomo a esa media, debe de extenderla a los vehículos (carros y guaguas) del concho que, por hacer turno, se han adueñado de ambos márgenes de las calles de Santo Domingo y que impiden el desplazamiento de otros automóviles.

El director de Amet debe ordenarle al personal bajo su mando para que se dé una vuelta y haga una observación del caos que impera, por ejemplo, por los alrededores del cuartel de bomberos de la avenida Mella.

En esa misma vía, frente a la tienda La Sirena, y por que no también, por los alrededores del parque Independencia, entre otros puntos críticos.

Como la medida abarca el espacio de los peatones (las aceras), se podrá observar que prácticamente, por las zonas señaladas, tampoco los transeúntes pueden desplazarse con libertad porque las aceras están ocupadas por mesas de vendedores.

Ahora bien, para que surta un mejor efecto, la iniciativa debe de ponerse en acción en coordinación con el Ayuntamiento del Distrito Nacional, que quiérase o no, tiene su cuota de responsabilidad en ese desorden por los arbitrios que les cobra a choferes y vendedores.
Si la medida trata de recuperar espacio público y se ejecuta, se recobrará una superficie de varios kilómetros que será de satisfacción de la ciudadanía

JOSÉ MEDINA FLEURY
periodista

EL ORO EN RD

Señor director:

A propósito de los aportes que anuncia la Barrick Gold: ¿qué estará haciendo República Dominicana con el ingreso del oro? Pregunto porque sigue aumentado la deuda pública, la pobreza no disminuye y muy posiblemente una gran parte se está diluyendo con la enorme presencia de ilegales.

Ese es el peligro de no solucionar ese problema. Mientras más ilegales, más pobreza se va a ver en las calles y polos turísticos del país. ¿No tiene Haití oro en sus tantísimas lomas a ver si con ese aval le prestan para la reconstrucción y se nos van los haitianos de aquí?

Manuel D. Aquino
Ciudadano