Para mí uno de los fenómenos más emocionantes de la era de Internet, es la viralidad.

Yo que nací en el 1970, que aprendí mecanografía en máquinas mecánicas y que trabajé en Teleantillas con ese tipo de aparatos, no dejo de sorprenderme de la forma en que las nuevas tecnologías no facilitan la vida.

Pero, ese no es el tema.

Mi reflexión sobre la viralidad desde el punto de vista de la comunicación y el periodismo viene por el “escándalo” de la entrevista a Venya Carolina en Divertido con Jochy.

Debo decir que por una semana no me interesaron los diferentes comentarios que sobre el hecho se hicieron. No vi la entrevista original hasta hace unos días a través de  YouTube.

No voy a entrar en consideraciones psicológicas porque no soy sicólogo. En este momento no quiero hacer un análisis de la entrevista y de qué se hizo mal en la misma, si se manipuló o no a la  entrevistada…No quiero entrar en esos detalles, que podrían ser analizados ampliamente por mí o por otros comunicadores.

Lo que me interesa es cómo la entrevista en el canal de televisión en vivo no se convirtió en noticia al día siguiente. Claro, no era una entrevista con el Presidente que hace lo que nunca se ha hecho o con algunos de los expresidentes que han metido a este país en una desgracia.

En unos días miles de personas vieron el video y comenzaron a opinar por sus redes sobre esta situación y como un virus empezó a esparcirse y  a generar informaciones en los periódicos impresos.

Lo que se convirtió en noticia fue la burla o la reflexión de lo que dijo la joven en la entrevista.  Y no sólo en noticia de la prensa del corazón, en noticia del día a día y del boca a boca.

Esa viralidad que se convirtió en noticia, hizo que una presentadora quisiera hacerse la graciosa – de hecho no tiene nada de grPAMacia- e intentara hacer una sátira de la entrevista de Venya Carolina. Pamela Sued haciendo el intro de su programa utilizó elementos de los que dijo la joven y al final la pusieron a tomarse una pastilla.

Al día siguiente más de 100 mil personas habían visto el intro y aunque inicialmente le daba una ventaja a Sued, el tiro le salió por la culata. Su video se viralizó y se hizo noticia en los medios, pero lo hizo cargado de criticas a lo que había hecho.

El hecho de que su video se viralizara de tal manera, hizo que la comunicadora saliera a defenderse, opacándose en cierta forma la viralidad negativa de la entrevista de la joven Carolina.

El efecto viral en la comunicación y el marketing, se inició como tal en los años 90 y según una empresa norteamericana se atribuye el término al darle un consejo  a Hotmail para conseguir suscriptores en poco tiempo y bajo presupuesto.

Con este caso de Venya Carolina, podemos concluir que hay personas que tienen una gran facilidad o suerte para convertirse en virales, aunque sea para hablar mal de ellos mismos.

Es una forma de mantener su imagen. Hay otras “figuras” o “talentos” que logran hacerse virales, pero la fama se les devuelve recordándole que leer un telepromter o una “chuleta”, no los hace más inteligentes que otros.