En los últimos días de noviembre de 1974 se celebró en el Palacio de los Deportes de Santo Domingo un encuentro internacional de la nueva canción, llamado "7 días con el pueblo", promovido por el sindicalista Enrique de León y la Central General de Trabajadores (CGT), en solidaridad con la lucha democrática del pueblo que exigía libertad sindical, libertad de los presos políticos, regreso de los exiliados y otras reivindicaciones.
Numerosos artistas nacionales y extranjeros decidieron participar en aquel histórico concierto que cada noche movilizó a miles de personas que desafiaban la mirada gruñona de los agentes policiales, quienes no pudieron impedir que el pueblo alzara su voz, cantara y gritara al compás de guitarras y tambores vibrantes.
"7 días con el pueblo" sería el mayor acontecimiento artístico dominicano del siglo veinte. Las imágenes grabadas de los conciertos musicales hablan por sí solas.
La participación entusiasta de la gente desbordaba las instalaciones deportivas y los salones de algunas ciudades del interior donde se presentaba también aquella trova comprometida y solidaria con la lucha democrática del pueblo dominicano.
Tan pronto concluyó el encuentro artístico internacional, aminoró la represión política y el gobierno cívico-militar de Balaguer se mostró más tolerante con las manifestaciones públicas.