Estados Unidos arrolló el martes 119-76 a Eslovenia en la Copa del Mundo de básquetbol y selló su boleto para enfrentar mañana en semifinales a Lituania.
En el Mundial de España brillan con nombre propio el pívot de los Nuggets de Denver, Kenneth Faried, y el escolta de los Warriors de Golden State, Clay Thompson, quienes lideraron el triunfo sobre Eslovenia al aportar 14 y 20 puntos, respectivamente.
“Cuando jugamos uno contra uno es nuestra peor cara, pero cuando repartimos bien el balón tenemos demasiadas armas en este equipo como para no ganar”, dijo Thompson.
James Harden y Anthony Davis añadieron también 14 y 13; aunque la mejor noticia para los estadunidenses fueran las buenas sensaciones exhibidas por Derrick Rose, el astro de los Bulls de Chicago, quien obsequió a los aficionados con jugadas espectaculares y 12 puntos anotados.
“El entrenador me dio luz verde para que fuera agresivo y jugara mi tipo de baloncesto. Eso me ayudó, pero mi confianza estaba alta también antes. Sé que soy un gran jugador y no me importa si anoto no”, declaró Rose.
Invicto en sus siete encuentros disputados, todos decididos por un margen superior a los 20 puntos, Estados Unidos tampoco pierde un partido oficial desde 2006, cuando cayó en semifinales del Mundial de Japón ante Grecia.
Bajo el timón de Mike Krzyzewski, ha ganado 49 de sus 50 cotejos, siendo su único lunar el sufrido ante el conjunto heleno. “No somos una superpotencia. No hay duda de que somos del todo batibles”, dijo Krzyzewski.
“Somos un equipo joven y cuesta ganar en el baloncesto internacional siendo joven. Grecia nos enseñó que hay que jugar con compostura”. Ahora toca Lituania, que a primera hora superó 73-61 a Turquía. Norteamericanos y lituanos ya se enfrentaron en la semifinal del Mundial de 2010, cuando los primeros se impusieron 89-74 a Lituania antes de ganar en la final al anfitrión turco.