NUEVA YORK. Marin Cilic, que hace un año cumplía una suspensión por dopaje, se proclamó ayer por primera vez campeón de un Grand Slam al abrumar a Kei Nishikori en un desigual duelo por el título del Abierto de Estados Unidos.
En una de las definiciones más inesperadas en una de las cuatro grandes citas del tenis, la potencia de Cilic hizo claudicar al japonés Nishikori, al vencerle 6-3, 6-3, 6-3 en menos de dos horas.
Cilic se convirtió en el segundo croata en adjudicarse un título de Grand Slam, emulando a su compatriota Goran Ivanisevic, campeón de Wimbledon en 2001.
Ivanisevic es ahora el entrenador de Cilic, responsable de que el gigante de 6.6 pies (1.98 metros) dispare su violento saque con acierto y convicción.
“Esto se debe a todo el trabajo duro desde los últimos años, en especial este último”, dijo Cilic al recibir el trofeo de campeón y un cheque por tres millones de dólares. “Mi equipo me aportó algo especial, especialmente Goran. Lo más importante que me dio fue la instrucción de que disfrutara el tenis”, añadió.
Y el resultado de ese trabajo, del Cilic transformado, se pudo ver en la final: el 14to preclasificado despachó 17 aces para asfixiar a Nishikori, décimo cabeza de serie y quien eliminó al número uno del mundo, Novak Djokovic, en semifinales.
Desde el Abierto de Francia de 2005 no ocurría que el partido por el título tuviera como rivales a dos que jamás habían disputado una final en un Grand Slam. Aquella vez, Rafael Nadal logró su primer major al vencer a Mariano Puerta.
Cilic no pudo venir al US Open en 2013 a causa de la suspensión que recibió tras dar positivo por un estimulante en un torneo en Alemania en mayo de ese año.
La Federación Internacional de Tenis pidió un castigo de dos años, pero Cilic logró que la sanción quedara en cuatro meses tras apelar ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo. Argumentó que consumió la sustancia sin querer, al no leer que era ingrediente de una tableta de glucosa que compró en una farmacia.